Borges y el ciberaleph

muestra-espacio-novel-milonga-de-un-laberinto-jorge-luis-borges

“Que otros se enorgullezcan por los post que han publicado, yo me enorgullezco por aquellos likes que he dado.”

Jorge Luis Borges

La frase en la parte superior fue un fragmento que descompuse hace unas semanas en mi face. No ha sido la primer vez que juego con la recomposición de frases célebres de autores. La idea de la hipertextualidad, los hipervínculos y la ciberliteratura (atributo curioso) son algunos de los temas que más me interesan. El aleph - Jorge Luis Borges

En el cuento El Aleph, publicado dentro del libro con el mismo título, el escritor argentino Jorge Luis Borges hace referencia al hallazgo de una pequeña esfera donde se encuentra todo el universo; el diámetro del Aleph – como dice el texto – sería de dos o tres centímetros, pero el espacio cósmico estaba ahí, sin disminución de tamaños.


arbus_borges
Si les interesa leer el texto, muy corto por cierto, aquí, aprovechando el tema de la ciberliteratura, les dejo el link de Ciudad Seva.

La obra de Borges, famosa ya por su tópica laberíntica, nos lleva a creer que en estos tiempos, poseer una computadora u otros dispositivos derivados significa poseer un pequeño aleph: un rectángulo de variable tamaño (puede variar entre el 4 x 6 centímetros, o pantallas de 19 pulgadas) en donde, el internauta podrá ingresar a un infinito artefacto creador de espacios. 3365.Latitude-10-Tablet-essentials-config_4312207A

En el caso de la literatura, si bien el contenido de grandes obras clásicas, estudios sobre los mismos, y  por supuesto contenidos poéticos abundan en cantidades exhorbitantes, también un número igual o mayor lo es el de los ciberescritores. (este concepto es neologista, apenas se está estudiando como tal). La presencia de los primeros blogs o bitácoras en línea, aparece alrededor de 1997 y a poco más de una década de distancia, la explosión de la ciberescritura ha transgredido sus propias fronteras, un ejemplo del desplazamiento de la bitácora a un segundo nivel es el ejemplo de la videoreseña o el booktubing. La cantidad de información que fluye asustaría a un experto en bibliotecas como lo fue el mismísimo Borges.

 

Entrados al siglo XXI, aunados a la presencia de nuevos blogueros, nace el autor en línea, es decir, aquel individuo que comienza el proceso de autopublicación (un ejemplo grandioso de este tipo de herramienta lo encuentro en uno de los poemarios que representó un antes y un después en mi persona, por supuesto, el poemario “Cuenta atrás” de Francisco M. Ortega Palomares)

La difuminación de intermediarios (como lo son las grandes editoriales de libro impreso) dentro del formato blog, ha facilitado la difusión literaria o escritural a lo largo y ancho del planeta.Blogs

Los gremios literarios, en ocasiones peleados con esta premisa, argumentando, casi en su totalidad, la victoria indiscutible del libro impreso sobre el libro electrónico, y, muy por debajo de éstos, el blog literario, se han encargado de reprobar o mencionar que de cien escritos colgados por usuarios con pseudónimos o nicknames, sólo dos o tres podrían figurar en “la literatura”. El debate se incrementaría a la hora de sumarle conceptos como el fanfiction, los foros de publicación colectiva y la twitteratura204twitter_book2

Pero así como el hallazgo de Borges, en aquella esfera en donde, según el relato, lo vio todo, el cibernauta tiene la última decisión.

Los usuarios no siempre serán expertos en la literatura, pero sí, podrán fungir como lectores y el calibre de un usuario de internet con un lector asiduo del libro impreso sería complicado de medir y comparar.

Hoy en día, la presencia de literatura en las redes sociales, ha causado una polémica; algunos, todavía huraños a la presencia de las nuevas tecnologías, no consideran aceptable ninguna obra que no haya pasado por un cerco editorial. Otros, atendiendo a las múltiples presencias virtuales, han encontrado gusto y pasatiempos al hecho de leer blogs literarios.

En las plataformas WordPress, Blogger y tumblr, un sinnúmero de usuarios, han reinventado la forma de utilizar a la literatura. Basta con compartir epígrafes de otros autores, fotografías, frases, fragmentos, etcétera, para generar una fama virtual. Otros tantos, usuarios frecuentes en la plataforma Facebook, han optado por compartir en estados o en notas, fragmentos de su trabajo, o bien, plenos de inspiración, frases escritas al momento, otorgándole al creador la violación de una ley horaciana, es decir, aquella que sugiere guardar el texto, dejarlo reposar hasta n días y reprobar todo texto que no haya pasado por un proceso de purificación.

Si Borges, en aquel pequeño espacio, logró ver todos los espacios y situaciones, mundos, personas y fenómenos, el ciberlector está encaminado a lo mismo. JorgeLuisBorges

¿Será que algunos, temerosos de hallar el libro que nos cambie, nos demos cuenta que aquel verso, aquel poema, aquella frase que represente un antes y después en nuestra vida, se encuentre en algún blog de un autor desconocido?

borges-altar-genio-latinoamerica_claima20110614_0209_8

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s