“Ideal” de Israel Landeros

A little bit of contraculture

Israel Landeros

Israel Landeros

El concepto de contracultura quizás a estas instancias sigloveintiuneras se ha tornado demasiado ambiguo; en parte, puede referirse a aquellas acciones y prácticas que se rebelan en contra del establishment, una cultura de protesta que mediante recursos de ironía, parodia o las temáticas que le inquieta expresar, causa controversia y polémica a los ojos del poder.

Otra de las connotaciones que redirigen a la contracultura son aquellos artificios que florecen paralelos o al margen de la cultura preponderante, una relación de exclusión vertical-descendente y de esporádica recepción del público; gran parte de esta segunda acepción, ocasionalmente, termina adquiriendo fama (de este caso, por ejemplo, puedo y me atrevo a referirme al novísimo concepto de Alt/Lit que ya está dando muchísimo de qué hablar).

Dentro de lo segundo, podemos incluir, en otras disciplinas, por ejemplo al cine de culto; en el sector de la literatura, hablar de Landeros es pescar mentalmente algunas palabras; contracultural, transgresivo, literatura de ruptura, proyectos alternativos, literatura paralela, cultura de subversión, humor negro, humor ácido.

 

535667_375496815829986_953767217_n

Los hedonistas cansados y La nevera

La aparición de La nevera coincide con mi llegada a Monterrey a finales del 2010 y vísperas del 2011. Fanzines de 15 páginas, con varias constantes; siempre una portada de cualquier fotografía a blanco y negro; al final una tira cómica, comúnmente de “Vida moderna y ordenada”. En su portada, siempre la leyenda “Publicación bimestral, independiente, contracultural y gratuita“. Esto nos dice mucho, esto nos habla de que La nevera y los involucrados en su publicación, hoy en día pasando por una coma, se autoasumieron como contraculturales.

Respecto a Landeros, el narrador Iván Farías (Cd. de México 1976) comentó: “… Israel es un autor del subterráneo, se formó lejos de cualquier guía, maestro o taller literario. Acostumbrado a la autopublicación, debido a lo marginal de sus textos, ha creado una cohorte de fieles seguidores desde su revista “La Nevera”…” Aquí nos habla mucho sobre el perfil creativo de Israel Landeros. A él lo conocí durante un slam poético allá en el 2012, curiosamente en esa edición, cuentan, fue la primera en que leyó sus textos en público. Pánico escénico, formuló en aquel momento, y creo que hasta la fecha, en sus exclusivamente limitadas apariciones públicas lo reitera.

Por otra parte, Los hedonistas cansados, su editorial, es uno de los nombres más sonados dentro de la línea de la independencia editorial, puedo decir que aunque no he tenido la fortuna de leer todo el catálogo (que entre muchos, incluye títulos como “Historias maravillosas”, “Las pequeñas soledades”, todos éstos de Landeros, e “Instantáneas del fin del mundo” de Ricardo Ovalle), sí al menos pude leer dos títulos. Bonito Cliché  (2011)  y la novela Ideal (2012).

Logotipo de Los Hedonistas Cansados

Logotipo de Los Hedonistas Cansados

Tal y como lo mencionó Farías, la cultura establecida y más aún, la doble moral regiomontana pudieran ser factores influyentes para que Israel Landeros recurriese a esas técnicas, a la autopublicación, diseño propio, creación de contenidos y todo el proceso de elaboración de libros. Pero esto poco o nada le importa, la polémica se complementa con la calidad que sus textos, no aptos para cualquier público, pregonan.

 

page_1_thumb_large

Ideal

p.13

p.13

Muchos ven influencias de Nove y Pink en la obra de Landeros, El propio Farías, aunque en otro libro, posiciona también a películas como “Ghost World” o “Serial Mom”  entre su bagaje. Pese a eso, la personalidad enigmática, el pensamiento tan introvertido pero ameno de Landeros, sus espontáneos post, todo esto ayuda a pensar en el autor como el plató de la contracultura no ya sólo regiomontana, sino como una escuela que esparce semillas que florecieren en la basura. Landeros no es denuncia política, es sátira y humor negro sin necesidad de recurrir al compromiso social, Landeros es denuncia más bien a las solemnes cúpulas de la literatura.

La novela Ideal (2012) es un texto fragmentario (uno de los atributos de la Alt/Lit, aunque no creo que Landeros forme parte de esta vertiente) que narra episodios, filminas, recuerdos que no sabemos del todo hasta qué punto son ficción o realidad dentro de su diégesis. El narrador habla en tiempo presente en la mayor parte de la novela y como espacio narrativo nos encontramos, además de caminos somewhere at San Luis Potosí, escenarios de la Universidad, es decir, aunque no explícito, al menos sí podemos hallar a nuestro personaje viviendo específicamente al sur de San Nicolás de los Garza, en Nuevo León.

Los personajes no exceden a las diez personas, algunos tienen papeles esporádicos y otros conservan una mayor importancia; el protagonista entrelaza todos los puntos que lo relacionan con los demás.

Tenemos la historia no de un fracasado, pero sí de un ente que deambula en el sinsentido de la sociedad, personaje hedonista, cínico que va perdiendo lentamente su humanidad, su cosmovisión del mundo comienza a reducirse únicamente a instantes, e instantes dentro del instante (vi mucho de Elizondo en Landeros). El protagonista, que nos da a entender la pluma de Landeros, estudia en la Facultad de Filosofía y Letras y, tal vez en específico, alguna carrera relacionada a la literatura, abunda su discurso con ocasionales pensamientos filosóficos, reflexiones que nos van demostrando una misantropía adquirida que poco a poco se apodera del principal actante, asímismo, el protagonista elabora monólogos, pensamientos largos internos que nos ayudan a ingresar a  su mente e irlo construyendo:

“… mi cabeza se pierde en la constante de que la mayoría de las personas con las que hablo, cuando les pregunto algo, comienzan a explicármelo de la manera más simple y sin apasionamiento pero con la intención de compartir conocimiento, y en cambio cuando es una teoría que sale de ellos siempre tienden a empezar con “¿Sabes”?” y creo que es porque además de que quieren que sepas, también quieren que estés enterado de que ellos saben, porque todo el mundo tiene su teoría sobre algo y sólo buscan a quien contárselo para que ese conocimiento les vuelva a girar en la cabeza y no se pierda, y lo cuentan como para sí mismos y desean que estés en desacuerdo, pero sobretodo que sepas que saben.” p.18

La principal temática de Ideal es la deshumanización esporádica de uno, la victoria del instinto encima de la razón, la desesperanza, el sinsentido y pronto, las ganas de matar, así de la nada, así como así:

“-¿Y cuánto tiempo te falta para terminar? – pregunta Genaro

-Pues nada más este semestre, pero tampoco es que haya muchas esperanzas terminado la carrera. Las espectativas son más bien bajas […]

– Pues échale ganas, tú termínala y ya luego seguro sale algo.

-A ver qué pasa – le digo, sabiendo que él cree que tener estudios es sinónimo de éxito, y aunque yo sé que el verdadero sinónimo de éxito son los contactos prefiero no ahondar en el tema…” p.26

Ideal es una construcción que el lector va haciendo, rompecabezas que al final no queda completo porque alguna pieza está remojada en algún fluido corporal, o porque falta alguna pieza, la novela hace homenaje a su título, alcanza a dar pequeñas palmadas sobre el motor que hace que giren las ideologías totalitarias, aunque para nada sea una novela de eso. Ideal, fragmentada, en algunos momentos es confusa a propósito, una confusión que nos orienta a pensar en nuestros propios límites, en nuestras propias capacidades y qué tan lejos podemos llegar.

La contraportada de la novela complementa el diseño de portada, una textura de piel de vaca, que quizás también guarde relación con el trabajo “Rica´s burguer” del protagonista; el texto recita: Historia construida a base de caos, sin una línea de tiempo, sobre la deshumanización gradual de un personaje, entre hechos, sueños y alucinaciones, descubriendo que la media de la sociedad no es otra cosa que vacas de engorda, no dignas de permanecer aquí. La novela circunda y anuncia la posibilidad de un asesinato, nos contamina desde un inicio con esa condición, el texto, la novela, se justifica diciendo que fue escrita “porque todos hemos deseado matar a alguien.”

 

✓ Lo bueno

-La narrativa fluida de Landeros, siempre económico con el renglón, nada rebuscado.

-La sensación de confusión, de ruido, de preguntarse mil veces ¿qué sucedió anoche?

-La forma en que pinta el escenario del personaje, su entorno, la gente con quien se junta.

-El manejo de los diálogos.

-Todas las referencias de cine  y música.

 

χ Lo “malo”

– Muy pocos personajes tienen algo que los caracterice y diferencie, uno batalla en dibujar mentalmente a la mayoría de las chicas.

-La inverosimilitud (que creo que es parte de su sello personal) de utilizar los registros polla, follar y coño.

 

★ Lo excelente

-Todo lo que relacione al personaje de Julieta (discursos, pensamientos, sueños, la forma en que se conocen, etc.)

-Lo bien logrados que están Lucas y Leonardo.

 

Hay que poner atención a

-El por qué se llama así el libro.

-Especialmente al capítulo 3.

-Las disertaciones y diálogos internos del narrador.

 

Vuelta de página

Los hedonistas cansados maneja un catálogo que no se reduce a fanzines y libros; también maneja excelentes playeras y productos, condición que ha generado que LHC esté creciendo y ganando paulatinamente popularidad.

items_183447_17096_20140721005001_b items_227798_17096_20140721004457_b

Todos los productos incluida la novela “Ideal” pueden conseguirlos a precios baratos dando click AQUÍ. Los recomiendo completamente.

Sobre la novela, pueden leer un preview dando click AQUÍ o conseguirla en el link de kichink.

Israel Landeros es sinónimo de calidad, independientemente de la condición de sus textos y sus temáticas, es y siempre da de qué hablar, su literatura, no me atrevo a decir que no ha sido valorada, por el contrario, la bandera contracultural de la independencia le ha permitido conservar esa corona de una alternativa, de un nuevo concepto para nuevos públicos, Landeros es uno de los grandes aquí y ahora y por ende, es necesario que se le siga leyendo, reflexionando, criticando y analizando, pero sobre todo, aunque el carácter de su obra no requiera de, es necesario que se le tome con humor, un humor negro que viene en serio.

 

—-

Landeros, Israel. Ideal (2012). México: Los Hedonistas Cansados. 112.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s