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Prado, Sepúlveda y Mr. Gallo: En los encuentros de estudiantes de literatura siempre salen buenos textos

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Los encuentros y coloquios de estudiantes de letra no sólo son el punto de reunión para la generación de conocimiento académico y cultural, sino que también son el espacio para que escritores jóvenes, estudiantes de la literatura y muchas veces creadores por convicción, expongan su obra. En ocasiones y tras el pésimo sistema de apoyo económico a creadores literarios que representan a sus casas de estudio, estos creadores literarios se la juegan de editores y promotores de su propia obra, esperando que la inversión de autopublicarse les auxilie para conseguir hospedaje, comida o en el peor/mejor de los casos, alcohol. Fueron dos los foros de estudiantes de los que formé parte el año pasado, el primero, Décimo Tercer Congreso Nacional de Estudiantes de Lingüística y Literatura, por parte de la Rednell, mismo que tuve el honor de coordinar, y el Décimo Coloquio de Estudiantes de Literatura Efraín Huerta. Celebrados en marzo y septiembre, respectivamente.

 

Tres poetas, tres litorales

 

Uno… “Big bang” de Daniela Prado

Vayámonos cronológicamente. El XIII CONELL se internacionalizó con la presencia de la poeta colombiana Daniela Prado (Cali, 1994) que, guerrera como ella es, no vio en un aparatoso y catártico accidente el freno para evitar viajar a nuestro país.

Con un diseño simple pero funcional, Big Bang  fue el pequeño fanzine que la acompañó en su travesía Cali-Monterrey:

” Plaquette autogestionado y diagramado en Word con dibujos, poemas y collage de Daniela Prado. Fue creado con ❤ para asistir al CONELL XIII Monterrey 2015.”

Compuesto por siete poemas y tres dibujos, Big Bang es una muestra de las inquietudes poéticas de Prado. Con textos que rodean la introspección personal y la difuminan ante un lote de referencias simbólicas.

“Escribo esto en caída libre / desde mil torres de babel/ Algo que no intento llamar / poema, ni palabra, ni siquiera sílaba” (4)

Sin la presencia de figuras regionales, Big Bang acaso es un todo universal, un canto interior y la metamorfosis del entendimiento propio.

*

Tengo estos soles
arrancándome las huellas dactilares
y quemándome los párpados
Todo se mueve frenéticamente
Tengo el silencio construido con perlas
y huesos en polvo
Aquí los peces remueven las palabras
No puedo negar mis tendencias infantiles
mientras mido mis acantilados
Quiero entender el idioma que me edifica
los vikingos versados que arriban en mi pecho
y viajan por mis venas
Estos miedos que se hablan dentro de mí
no paran de soñar
aunque cierre las dos heridas de mi rostro
No puedo aplacar este Big-Bang anatómico
que me deshila el habla
No quiero dejar de explorar
las destrucciones que me habitan
y que hacen que intente explicar
el mundo con mis lágrimas.

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Dos… “Los sueños de una roca” de Daniel Alonso Sepúlveda

3er lugar del Primer Slam Poético de Guanajuato, la poesía de Daniel Alonso Sepúlveda está dotada de esa chispa sensible y amena que rodea a los poetas en sus primeras andanzas. Los sueños de una roca supera la ciencia del plaquette y se vuelve una publicación autosustentable de buena calidad. Con poco más de 40 páginas y con portada en papel cartón, este libro fue fabricado en el Taller el Ajonjolí: artesanía editorial, con un tiraje de cien ejemplares. La venta de este compendio de poemas sirvió entonces para financiar viáticos en una institución que poco o nada apoya a los viajeros. Sepúlveda (Tijuana, 1990) divide su poemario en tres partes: Los sueños de una roca; Ámbar y Azúcar; y Magma. Y en todas éstas los 24 poemas, salvo algunas excepciones, revelan los intereses sensitivos de su autor.

“En el fragor translúcido del orgasmo / hay cierto nepotismo malsano / las yemas de tus dedos predominan / tocando tus senos / tus piernas / tu vientre” (35)

A diferencia de la poesía de Prado, Sepúlveda utiliza constantes astronómicas y revelaciones que arrojan indicios de una poesía de la experiencia.  Daniel A. Sepúlveda intercala poco, a diferencia de otros grandes autores generacionales de Baja California, los elementos locales.

 

Los sueños de una roca

Reflejo taciturnos
los sueños de una roca
se cuelan por las noches
traspasando mi ventana.
Giratorios desvelos
quietos en las olas.
Paralizan volcanes,
petrifican fantasías,
llevan luz de luna sobre el mar
como tus pasos sobre la arena.
Los sueños de una roca
son caracolas translúcidas
vagando en mi cabeza
y en mi cuerpo enraizado.
Zarpan en la noche,
navegan junto a las nubes,
acarrean recuerdos de la lluvia,
bañándose en los ríos.
Los sueños de una roca
son ligeros como el amanecer,
no se pierden, se esconden
transtocan estos ojos negros
alimentando
mi hambre de cielo.

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Tres… “Frijoles Poéticos” de Mr. Gallo

El más visionario de los anteriores, comenzando su Editorial Chimichurri, el subcampeón del Slam antes mencionado ha publicado un poemario que en material y diseño destaca. Con una carátula en rojo texturizado y papel acuarela, Editorial Chimichurri se constituyó a mediados de 2015 y a inicios de este año se consolidará como uno de los grandes independientes de Querétaro.

La poesía de Mr. gallo, heterónimo de Eliud F. Martínez (San Juan del Río, 1991) es contestataria, humorística pero denunciante, se adecua a una óptica ciberpunk y roza lo transgresivo.  De formación en Comunicación y periodismo, su obra desenvaina el inconsciente burdo del Siglo XXI.

“Escribíamos poesía en tiempos del Chapo Guzmán. / Escapando cada quién de su propia prisión. / Almoloya de mi corazón que no puedes contener almas o datos de internet. / Rodeados de narcocultura, nos sentíamos más ofendidos por la Alt-lit que por los asesinatos en la calle. / Los nombres en nuestro café de Starbucks siempre estaban mal, / porque son nombres que los pueblos y los barrios le otorgaron a nuestras familias.” (12)

Mr. Gallo es vocero anónimo de una inquietud poética inconforme y libertaria; alejado de la estética que abusa del internet, las imágenes de Martínez son fatalistas siempre dejando un claro de esperanza, siempre dotado de un gran ojo para las referencias.

 

Siglo XXIII

En las cantinas del siglo XXIII se sirven tragos de neón.
Shots de luz.
En las cantinas del siglo XXIII ya no hay alcohol, pero sí borrachos iluminados desde las entrañas
que esperan cerca de la barra a una mujer
otro trago de luz
un milagro que nunca llegará.
En las cantinas del siglo XXIII la alquimia se ha olvidado
transmutó
la materia
por fin en algo invisible
muy lejano al oro.

 

Vuelta de página

En los tres litorales, Tijuana, el Bajío o el Valle del Cauca, estas tres voces representan una resistencia que tanto ha embalsamado a nuestra generación. La sobresaturación de las industrias culturales y el abarrotamiento de autores que no se mueven de la silla obliga que los autores poco a poco recurran a la autopublicación para expresar su voz. Son Prado, Sepúlveda y Mr. Gallo casos aislados en el estigma de que la autopublicación es un pecado capital para los poetas. En tiempos donde esparcir la semilla de una voz poética es tan fácil como abrir un Tumblr, estos tres autores indudablemente dan lecturas dignas que no encontrarás en las grandes librerías… por ahora.

 

Blog de Daniela Prado: http://danielaprse.blogspot.mx/
Blog de Daniel A. Sepúlveda: http://danyinformatic.blogspot.mx/
Blog de Mr. Gallo: http://mrgallofuckyeah.tumblr.com/