Opinión

Contra los escritores de Facebook

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Contra los escritores de Facebook

El efecto bola-de-nieve es incierto; son los sobrevivientes de los flogs literarios. Los exiliados o dispersos de foros y de páginas de fanfics. Esta poderosísima red social desembocó el surgimiento de una nueva clase de autor: el escritor de Facebook. Autores que como tales, han vivido bajo el yugo intelectual sobre sus obras: se sienten menos, no aceptan críticas constructivas, le temen al plagio casi tanto como le temen a que les digan “eres un plagio”. Hacen sus fanpages y firman al final sus kilométricos post con su nombre, muchas veces autoetiquetado.

Les llueven los likes, recomiendan sus páginas de autor – como recordándonos al “effeamos, me firmás reversa, ¿va?”–
les gusta autocitarse y que los citen, les fascina que alguien les haga una imagen romántica-erótica, o de la luna, o de los lobos, o alguna apología a la lectura voraz con sus textos a un lado. Se enrabian si ven que en cualquier otra página genérica de lectores alguien comparte sus escritos sin colocar su autoría; son capaces de pelear a capa y espada por recuperar su dignidad e ingenuos, ellos, acaban poniéndoles “Todos los derechos reservados” a sus (malos) textos. Confían cabalmente en que depositar una © eximirá a sus escritos del plagio, destinan horas y horas buscando en internet que nadie les robe sus (comunes) ideas, tiempo que pudieron bien destinar a corregir sus carbones.

Tienen muchísimas solicitudes de amistad; si son mujeres, nunca les falta un adulador, un caballero que las defienda de los comentarios malos. Si son hombres, jamás les faltarán féminas embelesadas con el paraíso romántico de la lectura y su búsqueda de Mr. Darcy, que aprueben y compartan sus pésimos escritos, muchas veces, oh, ingenuas, creyendo por un momento que el escritor de Facebook se los dedica a ellas.

Entre mujeres, hipocresía, se comparten y se “leen”, pero en el fondo, creo humildemente, se envidian; en los inbox se despedazan, se eliminan y se bloquean. Todo es dar y jamás recibir, te pegan sus textos o por inbox te invitan a que los leas. Cuando les pides su opinión te evaden, te evitan, sólo quieren ser ellos los leídos.

Nunca han editado un libro, no conocen más de tres o cuatro normas editoriales. Jamás leyeron la “Epístola a los Pisones”. Le tienen miedo a la “alta literatura” porque la consideran un reino lejano. Construyeron sus páginas de fans, que casi siempre supera a las cien personas (de las cuáles, 30 también son autores de Facebook). Se consideran lectores ávidos, y por aquello, capaces y hábiles para fungir como psicólogos, sexólogos, consejeros conyugales, etc. Dan consejos que no aplican en sus vidas.

Siempre le escriben al amor, o a la ausencia, o al desamor, o a la pareja que desapareció, a la infidelidad, al café, la lluvia. En ocasiones, ¡Qué malotes!, dicen palabras como vagina, puta, sexo, acostar, follar. Se sienten realizados cuando alguien les dice “parece que me estás describiendo”… porque eso están haciendo, describir fórmulas simples y genéricas, aplicarle la aritmética a la escritura, describiendo figuras y anécdotas comunes, para que los lectores se reflejen.

Habla de una relación tormentosa, habla de un amor olvidado, habla de un amor a distancia. Habla de superarlo, de dejar de llorar. Habla de esa canción que escuchaban juntos. Habla de eso y vencerás. Te coronarán, te dirán “sigue escriviendo e ignora a kienes t insultan o critican.”

Se victimizan y acomplejan pero no saben desligarse ni crear un solo personaje que nada tenga que ver con ellos mismos. Se sienten triunfadores por abrir y leer un libro, temen ser parte del montón, por eso buscan destacar, por eso prefieren escribir a leer, prefieren que los lean a leer. Acumulan decenas, cientos, miles de pdf´s, epub´s, .docs, que no leerán jamás, pero si llegan a leer alguno, presumirán a diestra y siniestra que lo hicieron, y que no quisieran terminarlo nunca, y lo recomiendan, casi tanto, como recomiendan sus propios escritos.

Agradecen personalmente cada halago y buen comentario. Responden cosas como “buenos días”, “Me alegra que te haya gustado”, “si quieres leer más, dale like a mi página”. Ignoran todo comentario mala leche y se conforman con darle “me gusta” a todo aquel que los apoye.

Nunca los verás en antologías, ni verás sus libros en las grandes editoriales. Su obra, ingenuos, al haber sido plasmada en esta red social ha perdido su ineditez; por eso aún sus mejores textos no podrán ganar ningún premio.

Sueñan con publicar su primera novela, que no es muy distinta a los 3 post diarios que publican durante todo el mes. Ansían que les escriba un asesor de  Penguin Random House Mondadori, Alfaguara, etc., que les diga que sus textos son buenos y que quieren publicarlos. Quieren y sueñan vivir como escritores e ir a ferias de libros. Pero saben que han sido desterrados, saben que su mejor escrito será despedazado por los buitres que estudian literatura, y que si su texto se viraliza, lo mejor será bajar el rostro. Los han rechazado (con razón) de revistas de literatura. Los trolls de internet suelen ser crueles, pero si el texto no se defiende a sí mismo, menos lo hará su autor.

Ocultan sus nombres y no postean sus fotos. Se hacen una nueva cuenta. Son autores de closet. Están contentos y siguen escribiendo, no les queda de otra. Están convencidos que escribir los salvará de sí mismos, ya no se trata de un like solamente. Son la farándula aplicada al texto, se la viven en los grupos de lectores, buscando adeptos, recomendando su cansina obra. Están conformes, aunque sus textos digan –mecánicamente- todo lo contrario.

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El dulce encanto de congregar. Comentarios previos al XIII CONELL

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Hoy he decidido explayarme y comentarles a todas y todos ustedes un pequeño repaso sobre la realización de este sueño, sueño que está, a partir de hoy, a menos de dos semanas de distancia.

Mi participación y presencia en los eventos de la Rednell se remontan al 2011, Querétaro, 9° ENELL, yo era un chavito foráneo cursando mi segundo semestre. Allá participé leyendo un par de poemillas en un bar coincidentemente titulado “El Norteño (o la norteña)” en la calle Hidalgo, centro histórico de Querétaro de mis amores. Así fue la piedrita rodando, seis meses después presenté una revista en Mérida CONELL X, and then Tijuana ENELL X donde me convertí formalmente en el delegado. La cuenta siguió, viajero a las manos de Colima en un idílico y solitario CONELL XI, y posteriormente Aguascalientes ENELL XI donde comenzaría un proyecto que vería su luz verde, hace ya casi un año, en Puebla y su majestuoso CONELL XII. Yo tú, mí, tu, conmigo, contigo, con él, conell, algunos pronuncian cónel, yo congrego, tú congregas, nosotros nos congregamos.

De un año a acá, contento, mejor equipo de trabajo no pude encontrar; mis amigos, mis cómplices de este sueño, mis grandes pilares, undoubtly; Berenice, Juan Manuel, Leslie, Tania, Pily, Nai, Sofie, Priscila, los rostros nuevos, Víctor, Edgar, Josué, Myrna, Eunice, Fanny. Los demás muchachos que se fueron acoplando y tendiendo su mano, Ale Camacho, Andrés, Lorena, los otros muchos que cooperaron dictaminando y revisando con mi simbólico chicotazo trabajos, creaciones, escritos de otros autores de otras latitudes. A Linda Isis Torres, compañera, amiga, gran persona que retornó a mi vida para manifestar su apoyo de maneras visuales, a Perla Carranza, también, por tender su mano y apoyar.

El proceso fue complicado, lo supe desde el instante en que quise que se materializara; implica un desgaste, una inversión de tiempo, coordinación, oficios, papeleo, buscar, hallar, cambiar, confirmar, quitar, poner. Afortunadamente desde el inicio contamos con el apoyo de nuestra directora, la Doctora María Luisa Martínez Sánchez, y también el reconocimiento y apoyo incondicional de nuestra coordinadora, la Dra. Tzitel Pérez Aguirre. En el andar de este proceso, ha habido de todo, he aprendido tanto y me siento tan completo al dedicarme noche y día a la realización de algo para todos, algo que podamos compartir. Agradezco también a las personas que ofrecieron sus sedes y sus servicios (Carlos Lejaim, mis compitas Arehf y Adrian, el buen Pablo “Piña”), a los que nos brindaron sus espacios, quienes nos abrieron las puertas. A los delegados que aprobaron esto cuando aún era un pequeño proyecto y le dieron su visto bueno y me dieron su patadita de la suerte. A la Lic. Jessica Gamez, a quien no he visto en persona, pero cuya voz ya me resulta familiar, aplausos a ella y a los que la ayudan. Mención especial, también y por lo alto, a la Licenciada Lourdes Moreno, mi consejera, mi cómplice, mi amiga, mi asesora, mi madre, ella, respetando aunque no comprendiendo del todo mis afines congresistas y mis anhelos de crear espacios donde se promueva el conocimiento, Lourdes que incondicional, también, me ha apoyado en todos los sentidos, a ella le aplaudo titánicamente.

Contento, diré, con mariposas en el estómago, contento me diré pues de inicio debo subrayar que aunque pienso yo egoístamente haberme ganado y apropiado de Monterrey, mis sueños y mi nostalgia se calibran hacia el noreste, mi adorada Ciudad Juárez de donde me origino y en donde se encuentran las personas a quienes más quiero en este universo, en este verso, en este tropo.

Contento también por mirar y releer el programa y hallarme con rostros y nomenclaturas de personas geniales que me han acompañado en estos cuatro años de congresos, contento por tenerlos en calidad de local, por saber que vendrán viejos amigos y nuevos amigos por hacer, y que recorrerán las calles, y se sentirán apabullados por este gigante que es Monterrey ante el cuál caí rendido a sus pies un 2011 en que me naturalicé como foráneo.

Pero no todo es miel sobre hojuelas, ni carnita asada con salsita de la que pica; a todo buen proyecto le antecede un sacrificio, sacrificio temporal, sacrificio del sueño mío y del de mis compañeros que cruzaron y cruzan noches de desvelo para terminar a tiempo las cosas, sacrificio también en calibrar estilos de vida, laborar bajo presión. ¿Congresos para qué?, ¿de qué servirá eso?… fue muy complicado entender que parte de nuestro peor enemigo, además del monstruo de la procastinación, de igual manera lo fue el villano de la apatía, del no-involucrarse, a ese le sufrimos mucho, ese último nos lastimó tanto. Pero vencimos, todos los que comenzamos a materializar esto, ganamos, y a dos semanas me siento contento, contento porque también vence el participante, el ponente que lucha a capa y espada y toca puertas para viajar…

Tremenda manera de ponerme feliz, alcanzar a prever que decenas de estudiantes como yo hacen lo posible para añadir al Noreste a su sagrada lista de coordenadas recorridas. Y quiero pensar que sonreirán al verse frente a los cerros, que temblarán al notar la grandeza verdosa de la Silla, que desde sus aviones se enamorarán de la columna vertebral del noreste y si vienen en carretera, oh ilusos, se perderán entre el pardo en los aires bajo las cúpulas de grava. Compañeras y compañeros, a nombre de todos los que estamos haciendo esto posible, quiero decirles que Monterrey los espera con los brazos abiertos, que Monterrey está contento por tenerlos y que nuestra casa de estudios, el recinto que recorro, los pasillos en los que deambulo, con euforia por quien conoce a alguien nuevo, los espera con afecto. Faltan dos semanas, lo digo con orgullo, porque ya todo está construido, sólo faltan los pasajeros que aborden este tren de acero. Sólo faltan ustedes, para quienes de inicio, todo esto, todo este, nuestro sacrificio, fue hecho.

Colima, D.F, Ciudad Juárez, Chihuahua, Toluca, Amecameca, Zacatecas, Guanajuato, Morelia, Sonora, Puebla, Aguascalientes, Tijuana, Mérida, Guerrero, Querétaro, Xalapa, Colombia, Oaxaca… Monterrey los saluda, Monterrey los espera, coreen con su grito hashtag: #ÁmonosAMonterrey

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Mikhail Alec Ivan Carbajal Moreno, a.k.a Míkel F. Deltoya
Coordinador general del XIII CONELL,
Su sr. Delegado

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North-slang: Regio-nalismos

Da igual… is the north

En alguna ocasión hablé sobre dos ejemplos comunes de variación dialectal entre dos ciudades que pese a estar en lo que corresponde la zona norte del país distan en un sinnúmero de características y son hermanadas, pese a sus diferencias, con algunos otros elementos identitarios. Hablo nada más y nada menos que de Ciudad Juárez, mi lugar de origen y de la zona metropolitana de Monterrey, mi actual lugar de residencia.

Los dos ejemplos de los que hablé fueron el caso de los duritos: fritura de maíz a la que usualmente se le añade frijol molido, cueritos-chilindrina1cueritos curtidos, repollo, aguacate y decenas de combinaciones de salsas. A este antojito en la frontera norte de Ciudad Juárez se le conoce como chilindrina quizás por la combinación de colores que nos recuerda a la vestimenta de el personaje del programa “El Chavo del 8”. En México, se le pudiera encontrar con diversos nombres, como chicharrón, chicharrín, duro, fritanga, cuadrito, etcétera.

El otro ejemplo fue el de los bolis, aquel tubo de plástico rellenado con agua de sabor y puesto a congelar, común en neverías y paleterías en cualquier punto de este belicoso y extremoso norte. Bolloszabalitos (sabalitos) son las maneras en que se le habla, tengo entendido, en el noreste. Otra diferencia que comenté fue la de fólder- carpeta- legajo.1269632593_70206584_1-fotos-de-bolis-de-leche-y-agua

Algunas diferenciaciones de dichas esferas culturales como lo son el noreste, la frontera norte, las Californias, radican en la forma de hablar; aunque cada localidad a lo largo de Baja California norte o sur, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León o Tamaulipas, posea sus propios modismos, en los estados enunciados podemos encontrar elementos en común, que, fuese de donde fuese, habla de un acento “norteño”. Mientras Chihuahua y Sonora comparten elementos de los pueblos indígenas que se ven reflejados en sus topónimos, Nuevo León es un cambalache multicultural, en donde sus topónimos de mucho hablan del antecedente judío converso.

El atributo soda, para referirse a lo que, quizás en otros puntos del país, es un refresco o bebida carbonatada, pudiera ser un común denominador del término, sobretodo en zonas fronterizas. La sustitución de aventón por raid (de ride) aunque es claramente un ejemplo de anglicismo, también pudiera permearse como un elemento adoptado sobretodo en estos puntos del norte. Ejemplos sobrarían, como parquero, troca, u-es-bí (USB), que comienzan a gestarse dentro de la conformación del habla en sitios específicos.

***

Monterrey news

“Sobres camarada pos jálate pa´l depo, vámonos por cheve fría 
y pasamos por los hielos, pasamos por el disco de Ramón y su acordeón 
y después a mi cantón pa´ sacar un billetón.”

Noreste Caliente – A band of Bitches 

Dentro del habla de Monterrey luego de tres años de vivir acá he aprendido a dominar el uso de ciertos modismos y frases coloquiales dentro de la jerga moderna. El acento regio en gran medida caricaturizado como una manera de hablar golpeada, bravera, imponente, llamativa, se convierte en el arquetipo del acento norteño. Basta con mirar por ejemplo la película “Cuando lloran los valientes (1946)” en donde aquel famoso sinaloense de apellido Infante, hace (o pretende hacer) un portrait del más que regiomontano, más que el norteño, del mexicano.

Algunas de las frases y coloquialismos que más me han llamado la atención son por ejemplo el “¿Qué fue?” como sinónimo de “¿qué sucedió/pasó?”. Esa sustitución del -haber sido- por -haber sido/pasado- no deja de intrigarme, lo que orilla a cualquier persona que no esté familiarizada con la frase a responder, perdido: “¿qué fue qué?”.

Otra de las frases en mi opinión,muy propia de estos rumbos es el famoso “¡ah que no! (en ocasiones, escrito como “a que no”)” regio, que pudiéramos sustituir por un “¡no es cierto!” más íntimo, más entre amigos. La negación, la reivindicación, la reestructuración de la verdad.

Uno de mis favoritos es el modo de llamarle a las y los abuelos en el área de Monterrey: de cariño, con una ternura, muchos de mis conocidos se refieren a los padres de sus padres como güelitos. “Voy con güelita, “Ayer visité a güelito“, etc. Cosa similar, que al menos yo identifico es la manera de sustraer el “mi” de pertenencia al momento de referirse a los padres. Por ejemplo: “Papá va a ir a recogerme.” “Estoy enojado con mamá. ” “A papá no le gusta para nada eso.” Sé que al menos esta última característica no es extraña o quizás no parezca extraña en el norte, sin embargo, para mí, dentro de mi cronolecto me es propio incluir el “mi”, omitirlo me suena extraño, por ejemplo, imagínense referirse sin el adjetivo posesivo a alguien como tu jefe de trabajo o a algún maestro:

  1. -Jefe me quiere temprano en la oficina.
  2. -Maestra es bien estricta.

Sí, suena curioso, más no mal.

Un elemento imprescindible en el habla norteña es el famoso “compa” que se escucha desde Rosarito Beach hasta Matamoros Tamps. Quizás proveniente de compadre, quizás proveniente de compañero, este coloquialismo, equivalente por ejemplo a vato, amigo, colega, camarada que igual, suelen utilizarse en el norte sustituyendo en ocasiones a los amigos y quizás, también para referirse a completos extraños.

La expresión nembre cuya cantidad de variantes escritas es abundante en redes sociales (nehembre, nombre, nehembre, nembe, nembené, nihombre, nahambre, nohombre, etc.) pudiera sustituirse por el “para nada”, “no es cierto”, “qué mala onda”, “no sucedió”, es decir, esta expresión es polisémica y sin embargo, un atributo muy reconocible en esta área conurbada.

Otra expresión, muy propia de estos rumbos y que me tocó escuchar por primera vez acá es la de “¿quién te pegó?”, leída con el acento regio. Su connotación es más complicada, algunos la utilizan para subrayar los atributos o logros de otra persona, otros para lo contrario, ridiculizar o evidenciar a alguien presuntuoso.

La expresión chiflado, como sinónimo de volado, chiveado, apenado, avergonzado, enamorado, y no como sinónimo de loco como podría interpretarse en otros puntos de la república, también es un aspecto común en el habla regiomontana. Similar al término anterior, está presente el “huercos”, que tengo entendido, prolifera en los estados del noreste (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas) y que es sinónimo de niños, chamacos, plebes, chavos, morros, chilpayates, etc.

El zas norestense, a diferencia de significarse “Está bien”- “trato hecho”- “Conste”, como en algunas partes del centro y Bajío se acostumbra, en esta zona norteña podría equivaler al “Chale”, es decir, esa expresión que se lanza contra algún hecho complicado, algún imprevisto.

  • -Ando bien triste, compa.
  • -¿Por qué?
  • -Me dejó mi novia, y se llevó mi carro.
  • -¡Zas!

Otra característica muy propia del dialecto norteño es el “bien” como sinónimo de muy: estoy bien cansado, esa película está bien chafa. Tu comentario está bien mal. Eres bien buena onda. Eres bien mala onda. Ando bien crudo.

Hay dos expresiones regias que me sería complicadísimo rescatar escritas, una es el caso del “É-e / Eh-é / Uh-ú” como sinónimo del Ajá- así es- sí.

La otra, el comúnmente escrito en redes sociales “Deeeee / Deaaaaa/ dddddddd” que humoriza, satiriza o pone en tela de juicio alguna verdad, también aclama alguna exageración, generalmente tiene trasfondo lúdico-cómico, esta expresión pudiera, y sólo pudiera compararse algunas veces con el chihuahuense “ay ay”.

Otra de las máximas coloquiales de Monterrey es el famoso al chile como sinónimo de “en serio”.

  • Es al chile que voy a pasar la materia.

Finalmente el polisémico te la bañas, al cual no me puedo enfrentar, explicarlo alargaría este artículo más de lo que ya está; grosso modo, puede significar Te pasas, te pasaste. Que por cierto, arroja otra expresión similar: te la volaste.

Mi Pachuquito de oro

Mi Pachuquito de oro

A border ballad

Seré más breve con los aspectos del slang fronterizo. Le comentaba a una excelente amiga y compañera de Guanajuato, a quién le he impartido una cátedra de norteño fluido ( me refiero nada más y nada menos que a mi estimada Lubidulia, álias la Lucerito), que Juárez no es el arquetipo del chihuahuense, a decir verdad, está muy distante a la capital, a poco más de cuatro horas de recorrido en carretera y, aunque en muchos aspectos, Cd. Juárez y Chihuahua poseen elementos similares en la identidad, también distan en muchas situaciones y características.

Comparten, por ejemplo el uso de la “Sh” y esto muy rara vez, me ha tocado presenciar a personas en la frontera (generalmente hijos de primeras generaciones en Juárez) que no tienen esta distinción en su habla.

Como palabrillas del habla juarense, destaco por ejemplo perilla, que se refiere a alguien molesto, alguien incompetente, alguna persona oportunista.

Un aspecto que siempre les explico a mis colegas de Monterrey, es el hecho de que en el habla coloquial juarense, el término chido se trasmite en su forma femenina, independientemente de que el referente esté en masculino o neutro. Por ejemplo:

Está bien chida tu carro/ Mi papá es bien chida/ Están chidotas tus poemas.

La explicación a esto, quizás radica en un presupuesto de persona-cosa chida, que modifica el género del adjetivo.

Quinquis es una expresión que podemos sustituir por “Aguántame/Espérame/Permíteme un momento”.

Wachar (güachar) es un verbo anglicista que se deriva del watch (observar) y que significa básicamente eso.

Fanear es otro verbo de más dudosa procedencia, desconozco si tiene relación con fan de abanico, pero su connotación se puede referir a quedar mal, fallarle a alguien.

El cáele como imperativo presente es ambivalente, puede significar tanto irse como venir.

-Cáele a mi chante. En Monterrey, “ya le caigo” significa: ya me voy.

Piñera (o) significa mentiroso, así, pues, decir piñas es decir mentiras.

Morralla son monedas, es el cambio, o como se le conoce en Monterrey, la feria.

El Chuco se refiere al Paso, Texas.

Cuzco (a): coqueto (a), tirarrollo, pretencioso, mujeriego/hombreriega (?).

Funda, citando a mi colega Kevin, un crack de la jerga norteña, significa que eres cobarde, oportunista, mentiroso (claro que mi colega lo dijo como “que eres bien culo o marica”).

Ruta / Rutera: Autobús de pasajeros, camión.

Chante, cantón, chan como sinónimo de casa, vivienda.

“Arres” es una expresión más propia del norte, algunas personas foráneas no la entienden o pueden comprenderla como ofensiva. Lunita, por ejemplo, una muchacha queretana a quien aprecio mucho, en su momento lo recibió como una grosería de mi parte cuando en realidad yo incitaba a lo que comúnmente denota la expresión, es decir: Vamos, vayamos, hagámoslo, logrémoslo, sí podemos.

***

Vuelta de página

Tengo entendido, pero no conozco bien el proceso, que acá, varias de mis profesoras, como lo son la Mtra. Tzitel Pérez Aguirre y la Dra. María Eugenia Flores, están llevando a cabo un análisis del habla de Monterrey, investigaré y checaré más al respecto.

En Ciudad Juárez, he leído algunos artículos del profesor Cutberto Arzate que desarrolla varios análisis del habla coloquial en la frontera, sobre todo el de esos sociolectos característicos de sectores populares o marginales. Habría que ver diferencias, entonces, del habla sampetrina que del habla nicolaíta en el caso de Monterrey.

¿Y tú, qué coloquialismos detectas, siendo de Cd. Juárez o de Monterrey y, qué modismos, regionalismos o slangs pudieran ser característicos del norte?

Eso es todo por hoy, sobres pues, ahí nos wachamos.

De la Adolfo Prieto y las taras sociales

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Una balada culturosa

Apenas se vislumbraban las primeras semanas del enero número 14 del siglo veintiuno, cuando el gobierno estatal de Nuevo León dio el anuncio de que las instalaciones de la Escuela Adolfo Prieto, ubicada dentro del extenso Parque Fundidora, en la capital del estado, pasarían a formar parte de la Sedesol, reubicando el contenido íntegro, talleres y programas a otras instalaciones.

Desde el 2009, el edificio era parte del Consejo para las Artes de Nuevo León (CONARTE), siendo utilizado así como taller de experimentación plástica. Asimismo, escenario de múltiples talleres culturales y portadora de más de cuatro mil libros y documentos variados que corresponden a la Biblioteca Cultural FEMSA.

Tras los anuncios de la gubernatura, se llevó a cabo una apreciable protesta de la comunidad artística mostrando el repudio a la decisión; semanas consecuentes, un cúmulo de artistas de distintas disciplinas, la gran mayoría vinculados directa o indirectamente a CONARTE, respondieron al llamado elaborando un diverso carnaval artístico. Y durante casi diez días, ese edificio de amarillo pálido, con algunos fragmentos de su fachada despellejándose, con dos vestíbulos rellenos de arena, se vio poblado por personajes variados; muchachos y muchachas de boina, danzantes tatuadXs, barbones con pinta de Ché, señoras, señores, jovencitas y muchachos. Mesas con dibujos, breakdancers, micrófono abierto y uno que otro grafitero buscando dónde plasmar su arte.

Más de cuatro mil firmas (número similar al contenido de libros en su recinto) ayudaron a echar marcha atrás al proyecto de reubicación, cosa que representó un triunfo colectivo para la comunidad artística.

Los que no formaban parte de gremios, acudieron al carnaval artístico en solidaridad con sus colegas, amigos del amigo, del primo de los verdaderamente afectados. Otros, que jamás en su vida habían asistido o siquiera conocían la escuela, hallaron en su explanada un espacio distinto para expresarse. Otros, institucionalizados, poseedores de concesiones temporales para impartir talleres y, unos últimos, transeúntes, madres de familia, niños, estudiantes, ciudadanos que de casualidad coincidieron con la manifestación y con credencial en mano más firma, dieron con la fórmula mágica, con esa sumatoria de votos que propició el siempre no del gobierno.

Lo interesante es que ese número de firmantes representa menos del 0.97% de la población total del Área Metropolitana de Monterrey, que se encuentra estimada en poco más de 4.1 millones de habitantes de más de ocho municipios conurbados.

Consecuenciartes y redes sociales

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Todos aquellos que dijeron “Asistiré” con su click, fueron moviéndos paulatinamente a un grupo de Facebook titulado “Comunidad Cultural Escuela Adolfo Prieto”. El movimiento desembocó en una felicitación a todas las y los participantes; en ese retroceder del gobierno se encontró un sueño, una chispa, algo que dijera que ese plan macabro del sistema político en turno por reducir poco a poco los espacios culturales iba a fracasar.

Comenzaron a hacerse camisetas, comenzaron a agendarse talleres de todas las disciplinas, música, teatro, la Escuela se llenó de vida.

¿Arte por arte? ¿Protagonismo cultural?

Una de las grandes controversias de esta comunidad, fue la de su viral movilización en contra del proyecto del gobierno. ¿Por qué la comunidad artística no reaccionó de la misma manera con otros eventos de mayor afectación y peores resultados? ¿Dónde estaban aquellos intelectuales y artistas cuando se estipuló el aumento de 10 a 12 pesos a las tarifas del camión? ¿Por qué rescatar un edificio que al final de cuentas, no dejará de pertenecer al gobierno y de cierta manera, seguirá delimitando el arte a un edificio?

Las preguntas rolaron por el aire, muchos tildaron a ciertos participantes de sólo acudir para pasar el rato, para tomarse fotos, para jugar al rescate cultural. Algunos aprovecharon para promocionar sus intereses personales, disfrazados de una solidaridad cultural, otros simplemente se echaron para atrás. Otros aprovecharon para expresar nefastos ejemplos de lugar común artístico. Por supuesto, no faltaron los escépticos que criticaron de inicio al grande cuerpo de artistas pero al final de cuentas acudieron a la recaudación de firmas para ver a sus compadres y comadres.

Algunos, con mayor esperanza y de más grandes aspiraciones, pensó (y piensa, tal vez) que la anunciada reubicación de la EAP sirvió como una chispa para incendiar una explosión de artistas comprometidos a revivir a Monterrey de su sequía cultural. Otros, en contraste, vieron a este elemento como un circo mediático para entretener a las masas pensantes y por debajo del agua implementar otros métodos de control.

A casi un mes de esta hecatombe positiva, el movimiento (si puede vérsele como tal) se ha enfriado, parte por el clima gélido de Febrero Loco, parte por la rutina académica-laboral, parte por el despertar de algunos artistas que apoyaron con sus firmas pero al final de cuentas no ganaron ni espacios, ni concesión de talleres, ni nada más que una felicitación al movimiento en lo colectivo.

Las dos caras de la moneda

Interesante ver, por un lado la moderadamente radical reacción de algunos, jóvenes en su mayoría, tapizando de consignas vivas el local. De artistas clasemedieros gritándole a los guardias y al mundo que allí estaban. (Por cierto, ¿alguien sabe si allí estuvieron los grandes becarios de Conarte?)

Por el otro, a los organismos culturales que buscaron una vía democrática y legal… o sea, trajeada (El Frente Nuevo León, por ejemplo, acudiendo a firmas y solidarizándose con el movimiento, cubriendo en su massmedia la noticia ¿no es sublime?).

Vuelta de página

La pregunta sigue en el aire, ¿se consolidó un movimiento? ¿este contingente podrá a futuro plazo volver a ser convocado para rescatar de las garras a otros edificios en peligro de extinción? ¿Dónde estarán estos cuatro mil firmantes en futuros sucesos que no se reducirán a lo cultural, o en específico, a lo burgués-cultural? Sea como sea, fuere como fuere, un gusto haber mirado a tantos artistas unidos en un mismo sitio, por un mismo fin.