De Mónica o el Revólver: López Landó y la Ciudad

La limitada pero bien estructurada obra de Jorge López Landó (Ciudad Juárez, 1973) incluye tanto narrativa a dos voces, como poesía que explora aspectos recurrentes en la vida de su yo lírico: las mujeres, la memoria y la ciudad. Periodista, narrador, redactor, tuitero, “Beatnik por ósmosis y licántropo por contagio”, acérrimo fanático de la Sci-Fi y de la ópera magna de George Lucas, Jorge López Landó es una de las voces frescas en la poesía juarense contemporánea. Entre sus publicaciones tenemos libros de poemas con un hilo de nomenclatura particular, el nombre de su amada: De Mónica o el revólver, Mónica odia el bossa nova (pero los fines de semana baila swing) y Mónica abre el rompecabezas de fuego(y descubre que aún hay jazz).

64-lopezl-de-monica-revolverLee aquí el libro

Su rango poético en estos libros mantiene tres ejes permanentes: la presencia femenina, la memoria y el espacio urbano…

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CINCO CADÁVERES EXQUISITOS

 

Los siguientes textos fueron elaborados de manera colectiva por los poco menos de 150 alumnos de la materia de Literatura que tuve este semestre en la Preparatoria 3 UANL. La instrucción fue redactar -sin saber lo que escribían los demás- un verso, fragmento, pensamiento, o lo que fuera que quisieran escribir alrededor de dos temáticas: amor/desamor o vida/muerte. En sus redacciones hallamos recortes de canciones de distintos géneros que les gustan, uno que otro pastiche, alguna apropiación y sobre todo, alumnos que entre la voz del anonimato nos entregaron un poema colectivo donde expresaron su pensar. He aquí sus textos:

 

MORITURI TE SALUTANT  (ALUMNOS DEL GRUPO 309)

La belleza y la muerte son dos cosas profundas
La muerte llega cuando la vida se acaba.
El amor dura y todo es color rosa, acaba y todo es color muerte,
la muerte llega cuando ya has vivido demasiado.
Desde tu partida yo no me siento con vida porque perdí al ángel que en las noches a mí me cuida.
Arrancaste mi corazón como un trozo de papel.
Llueve cuando ella llora, el sol sale cuando ella sonríe, pero el fuego sigue estando.
En la vida la corriente te lleva hacia la muerte,
la vida que llevo me conduce al infierno.
Por qué se fue, por qué murió, por qué el señor me la quitó…
Por qué se fue, por qué murió, por qué el señor me la quitó…
Soy vida y soy muerte, huye que te coge la muerte.
La muerte es tan bella que nadie ha regresado de ella.
Ojalá que te mueras, que todo tu mundo se vaya al infierno.
A tu lado camino sin tocar el suelo
La pelona no perdona,
nadie escapa de la pelona.

Quiero pertenecer a la nada, cada suspiro me vaciaba más, temblar de frío, abrigarme un poco más. Quise volver a ser quien era cada momento que pasaba y soñaba. No había porqué; el ala rompiendo – y sonaba cada vez menos, y justo cuando todo estaba quieto más se convierte en más, cojo aire y camino nuevo.
No hay mejor muestra de cariño que quien da la vida por sus amigos.
Voy por todo y si yo no estoy aquí para caer, pero pa´ lo que vale la pena es que estoy listo para jugar el resto de mi vida.
Para mí la vida es un juego, y la muerte una ganancia.
Eres eso que me mata y me mantiene viva.
A Dios rogando y con los guantes dando.

 

 

EFECTOS Y SÍNTOMAS DEL AMOR  (ALUMNOS DEL GRUPO 310)

Alguna vez caeremos tontos por alguien.
Creo que nadie se merece esa sensación de duda, por saber si le quieren o ya no.
A ti sólo te alcanzó para quererme cuando yo te amaba y lo que pensé que era nuestro sólo fue mío.
Hace varios meses que el invierno terminó, pero los días siguen siendo cortos, como tu cabellera el día que te conocí.
Más allá de la percepción humana encontré algo que me dejó completamente ciego, lo llaman amor pero no creo que sea eso.
¿Qué sabes tú? inocente y distraída, que juegas a ser grande, me miras y me retas, llegas a la conclusión de que el amor no es para todos.
Si tú eres luna, quisiera ser el sol
para hacer u eclipse completo de amor.
Anduve en Francia, anduve en Perú
tuve mil novios
pero ninguno como tú.
Todo el mundo viene con cicatrices, pero puedes amarlos igual.
Te dije que no era perfecto, me dijiste lo mismo.
Sólo espero un rayo de luna, que ilumine nuestro amor.
El amor no es aquello que queremos sentir, sino lo que sin querer sentimos.
Yo no sé si te quiero, sólo sé que sin ti no vivo,
si nunca va a amanecer
espero que estés tú para poder fundir en uno estos dos espíritus.
Es algo que no se explica… sólo se siente, se vive
por una sonrisa un mundo / por una mirada un cielo/ por un beso yo no sé / qué te diera por un beso.
No sé si eres el amor de mi vida, pero sé que eres la persona de mis momentos felices.
Más bello parecéis que aquel que os mira.

Tu sonrisa se convierte en risa, y hace que me moje como la brisa.

Me duele
no puedo dejar de verte
no puedo dejar de amarte
pero lo que más me hiere
es no poder dejar de perderte

A veces te miro y a veces no, para siempre estás en mi corazón.

Amar duele, pero es un dolor adictivo que te asesina el alma lentamente, pero que en un segundo vuelve a renacer.
Duermo poco, sueño mucho.
Cuando te veo parezco parabrisas, detrás de un lado a otro y todo por tu sonrisa.

¿Qué es el amor?

 

HÍPERMUERTE (ALUMNOS DEL GRUPO 311)

Nunca se sabe cuándo va a llegar, sin avisar así que hay que disfrutar
Tarde o temprano, la muerte llegará y nos llevará.
Si te toca te toca, la muerte no perdona : P
La muerte te llega cuando tú menos lo esperas.
Cada instante de la vida es un paso hacia la muerte.
No le temas tanto a la muerte, sino a una vida inadecuada.
“Dormimos y despertamos, cumplimos lo que soñamos, a la vida venimos y de la vida nos vamos”
La muerte es una vida vivida, la vida es una muerte que viene…
la muerte no es más que un cambio de visión.
“No se muere quien se va, sólo se muere el que se olvida, al fin y al cabo la muerte va tan segura de ganar, y de ventaja te da una vida”
En esta vida lo único seguro es la muerte…
Todos nacimos para morir
Tú peor enemigo es la muerte
Nadie se salva de la muerte
Nací, crecí y moriré solo
Un buen día para morir…
La belleza y la muerte son dos cosas profundas,
vive la vida, tiempo después de la muerte hay mucho.
La muerte suele llegar inesperadamente cuando menos la quieres…
Aquella que nos toca cuando pagamos todos nuestros errores.

 

 

NOCTURNO DESASOSIEGO (ALUMNOS DEL GRUPO 312)

La clave de la felicidad es el amor.
Sin el amor en la vida, se puede llegar a la muerte…
amar es una forma discreta de morir
En la guerra y en el amor todo se vale.

Yo vi la luz entre las sombras más oscuras, yo vi la muerte y la besé, viajé por el mundo y yo regresé…
Cuando pienso en ti & en lo que perdí, quisiera evitar haberme permitido amarte… para perderte.
Cuando pierdes al amor de tu vida, no importa si tienes 15, 39, u 80 años. Eso dolerá por el resto de tu vida. El corazón nunca se salvará de tener una cicatriz.
“Todo el mundo debería tener un amor verdadero y debería durar como mínimo toda la vida”
Antes de pensar en alguien, pienso en ti… incluso primero antes que en mí…
el amor es una magia, una simple fantasía.
El amor es lo más bonito de la vida…
fui el primero, corazón, en darte un beso
Es tan fácil para ti decir adiós, nunca mencionar un perdón.
El amor es como el sol, brilla, como su corazón,
lo que se acaba da comienzo a algo nuevo…
lo que se repite corre el riesgo de volverse vicio.
“Encuentra a alguien que ame más tu alma que tu cuerpo”
No hay camino difícil cuando estamos juntos tú y yo.
La pareja perfecta no es aquella que no tiene problemas, sino la que los supera juntos.
A veces ya no sé qué hacer contigo, pero tampoco sé qué hacer sin ti.
Dame una buena razón para vivir en tu corazón, que late mis sonrisas.

 

 

OH, DESEO (ALUMNOS DEL GRUPO 313)

El amor se siente como cuando comes tu comida favorita,
cuando te pierdes en la cárcel de su mirada,
no se mide en géneros, el amor está en el brillo de su mirada,
como un sueño del que ya no quieres despertar y una fantasía que no quieres dejar, así es el amor,
con los pies en la tierra y mi corazón en tus manos.
Tantas veces te soñé, pero cuando desperté me decepcioné…
El tiempo no cura nada, por más que recuerdo tu mirada, sigo llorando, por tus palabras, pues de amarte ya estoy cansada.
Te esperé tanto tiempo que ya no sé si te quiero
Cuando llegaste pude ver tus ojos brillar
Yo soy la vida que ya tengo, tú eres la vida que me falta
Te volveré a ver para recordar que te amé con toda el alma
Unos quieren usarte, otros ser usados
Al final del día cada quién se mata a su manera,
hemos olvidado que para amar de verdad es aceptar a la flor con todo y con espinas.
Me prometiste que en las buenas y en las malas me darías tu calor.
Pero es tan corto el amor y tan largo el olvido
El cielo es un vacío, comparado con mi corazón al saber que te has ido…
Echarle agua a la botella de shampoo vacía es como volver con tu ex, puede funcionar pero nunca va a volver a ser igual : P
Tu amor solo me ha traído lágrimas.
El amor es tu mejor compañía, junto con la alegría forman parte de tu vida.
Mi vida es bella, pero sin “b”
Y aunque no éramos nada, fuimos poesía de vez en cuándo ♥
Te amo porque sí, y no a causa de…
es tan lindo saber que usted existe
Te soy fiel sin conocerte, cariño…

Esto del romanticismo a mí no se me da.

El aeropuerto está en carretera federal- Míkel F. Deltoya

El aeropuerto está en carretera federal

“well, I’m so lonely, baby
I´ll so lonely, I could die”
 Heartbreak hotel, sung by Elvis Presley

I.- Génesis

Tenía diecinueve, se llamaba Oyuki, por una tía, quien a su vez se llamaba así por una telenovela. Desertó casi al segundo año en artes escénicas (aunque actuaba bien). Empezó a trabajar no por necesidad, sino por aburrimiento, en un museo y fue escalando; primero fue edecán, luego recepción, luego guía. Soñaba con terminar en la gerencia. Era un poco cleptómana, con suvenires del museo, sobre todo. Cosas inocentes, cosas que nadie echaría de menos: una pluma, un libro, un cheque, la ubicuidad, el desierto, o el pasado.

Se llamaba Oyuki, pero para mí era “La Rabdomante”. Rara vez salía, rara vez iba a cotorreos. Oyuki. Piel caliza, aperlada, más ámbar y más trigo que cualquiera de su familia. Cabello negro que se pintó rojo y terminó envinado. Delgada con zonas blandas; Oyuki, apréndetelo bien; aunque su nombre haga que la lengua emprenda un aplanado de viento al borde del paladar; O-yu-ki, ella era para mí la Rabdomante, así, completo… apréndetelo, yo nunca lo pude olvidar.

Yo tengo veintiocho, soy un percusionista. Fracasado. Nacido en la Guayulera, allá en Saltiyork. Había llegado a Mmmterrey desde hacía un tiempo, según yo para tramitar la visa que nunca me dieron.

Estudié crítica y teoría del arte, cosas que jamás ejercí. Iba por las arterias principales con mi ropa mal planchada, la suela de mi zapato queriéndole dar mordiscos a la banqueta. Un caos, para variar.

Había tenido, aunque panza chelera y lunares de calvicie en la mollera, cantidad de novias y amantes. “Sélf cónfidens, bro”, le decía a mi compa Lalo, “Sélf cónfidens y saber bailar, con eso la libras”.

A las doce a eme, yo estaba como idiota con los lentes de sol puestos, ahí en el bar, pisteando dos equis en el Shack Mall. Nido posmo.

Había tenido cantidad de novias y amantes, muchas de ellas amor de una noche, personas de las que me olvidaba al día siguiente, personas a las que odiaba luego de un tiempo, pero a ninguna había amado de la forma ingenua, retorcida, fugaz, trascendente, única, como la amé a ella. Siempre resulté ser medio egoísta. No hablaba con mi familia desde hacía años ni aspiraba a volver a verlos. Era de las personas que olvidaban el nombre de la persona con quien dormía. Ganaba poco trabajando de mesero y eso poco me lo gastaba sólo en mí.

Ni el más potente desodorante en lata, ni la más exclusiva colonia me quitaban ese olor a tabaco y sudor. Antes de la Rabdomante, era una persona tóxica.

Estaba solo, nena, tan solo, que pude haber muerto.

II.- De nosotros, ni hablar

En Mmmterrey laberíntico todo puede suceder. Es como si estuviéramos de alguna manera más allá de lo físico, encerrados, amurallados entre cerros. Por eso es muy importante subrayar la foto en la que salimos bailando la Rabdomante y yo. Esto lo cuenta (y me ataco de risa por cómo lo hace) Lalo. La foto nos la tomó una amiga de él:

“Fig.1.- Bar de Morelos; parranda improvisada; lunes, 20:00; sabemos que Oyuki, a quien Catafito apoda “La Rabdomante”, minutos antes de esa foto, estaba sentada en la barra con los brazos de un monigote (que no era Catafito) alrededor de su hombro. Catafito estaba tomando una aborigen y fumando como chacuaco, agarrando cotorreo con otros compas en la mesa del frente. Nadie sabe cómo terminaron los dos en la pista, bailando techno-comercial-farruko (raro en Catafito, que nunca baila). Se miran muy sonrientes los dos, agarrados de la mano. Alguien pregunta “¿son novios?”, la fotografía misma pregunta ´¿son novios?´, ninguno de los dos responde. Si esa noche Oyuki no duerme con Catafito, él se irá al hotel Heartbreak, a huevo.”

¿Por qué es importante subrayar la foto? Porque esa fue la primera vez que salimos, la primera noche que empezamos a platicar. Esta foto es importante, pero no la tengo, sólo la vi una vez en un álbum virtual del face de la amiga de Lalo.

En el museo donde jalaba Oyuki había una exposición con objetos —originales y avalados por notario— de Bob Dylan, un par de fotos, una corbata (¿usa corbatas?), algunos discos autografiados. Vaya, pareciera que lo daban por muerto, porque una exposición de objetos de una persona presupone que ésta ya está muerta ¿no?, pero sólo los entendidos iban y valoraban las piezas. Ya te imaginarás el tipo de banda que asistió; puro rockerillo. Proyectaron una peli (nomás porque Dylan era banda sonora) que se acabó como a las siete y cacho, luego la Fuenteovejuna sugirió irse a pistear, aunque fuera lunes. La Rabdomante era amiga de un amigo de un compa de un primo de Lalo; me conocía de vista, le inspiraba confianza. Si me veía por la calle me sonreía y yo le sonreía. Esa noche, justo cuando ya todos nos dirigíamos al bar, ella me agarró fuerte de la muñeca: “yo te sigo”— dijo— “a donde vayas”— creí escuchar.

Fue mágico, neta, mágico. En ese instante, algo en medio de este corpulento monumento norestense, latió, germinó, algo así.

 

III.- Rándom tóugs abaud la Rabdomante

Tengo un trip bien denso con aquello de la Rabdomante. La fui queriendo poco a poco y decir que por ella limpié mi departamento ya es decir suficiente. Limpiarlo a fondo, desempolvar la alfombra, doblar la ropa, acomodar los trastes. La primera noche que estuvimos juntos le puse de apodo “la Rabdomante” por su eficaz don de hallar tesoros y vida en sitios inhóspitos, como en mi cuerpo mismo. La palabra la había escuchado en un documental o algo así en la tele, era una palabra similar a “rimbombante”, a ella nunca le molestó que le dijera así, enterito, completito: eres mi Rabdomante.

Con ninguna otra persona me sentí tan importante y a ninguna otra quise proteger como a ella. Verla dormida, rayando al ronquido, ver su flequillo imperfecto. Mirar sus pequeños senos esparcidos en el campo de batalla. Me quedaba un largo tiempo viéndola y no podía dormir. Temblaba por la sola posibilidad de perderla, indudablemente ella había conseguido sacar lo mejor de mí. Compartíamos un six de Tecate, un sax de una vieja compilación que compré en remate allá en Micsóp & sex, luego ella se quedaba dormida y yo me quedaba viéndola hasta que amanecía y abrían la tiendita y le compraba un yogur.

Cuando regresaba, ella se estaba metiendo a bañar, salía desnuda, me propinaba un beso escueto, se vestía con el cabello aún mojado, la encaminaba a la esquina donde pasaba el único camión que entraba a la colonia, y se iba. Yo regresaba a casa exhausto… en dos ocasiones, el colchón aún poseía su humedad, el colchón aún poesía… su humedad. No es un typo, lo juro.

 

IV.- Las noches

La Rabdomante no era mía, creo que jamás lo fue, ni siquiera las noches que compartió conmigo. En una de esas dejó su vestido dentro de una bolsa negra, lo lavé y le puse suavizante, no lo volvió a recoger. Hasta la fecha pienso que lo hizo a modo de bandera: una forma extraña de marcar territorio y abandonarlo, dejando la incertidumbre y posibilidad, a la vez, de volver un día y reclamar lo suyo. Le ha fallado, porque su misteriosa desaparición de mi vida dejó un vacío tremendo. He intentado seguirle la pista, preguntar a todos los posibles conocidos en común su domicilio, algún teléfono de casa, respuesta sobre su paradero, nadie me ha podido responder. No me he cansado de marcar a su celular, pero está infinitamente apagado ¿se lo habrán robado? ¿lo habrá arrojado desde el puente amarillo hacia el río con todas sus fuerzas? ¿lo habrá apagado voluntariamente?

La Rabdomante vino conmigo una noche a los bares más malamuerte de Mmmterrey. Como no había (ni parecía haber) formalidad entre nosotros, me limitaba a picharle una guama y la veía recorrer el sitio como un cachorro adoptado corriendo libre en el enorme patio de una familia de animalistas privilegiados en San Pete. La única condición que le di es que conociese y se enamorase de quien fuese, venía conmigo, así, tal cual, y que no abandonaría el sitio con otra persona que no fuera yo; al principio me pareció retorcida la propuesta que yo mismo articulé, a ella le molestó y en dos o más ocasiones creo que me odió a más no poder; una noche nos corrieron del sitio y un barbón se la quería llevar, estaba borrachísima pero yo le dije que venía conmigo (en mi vida creí decir eso de una persona, aceptar que me importaba tanto como para pelearme en medio de la calle con un malandro de mi calaña con tal de no dejarla entrar a la cueva del león).

Y aunque se entregase bucalmente a otros fachosos, incluso mujeres, el taxi y la noche lo compartía conmigo. Supe que me había enamorado cuando lavé las sábanas y trapeé el suelo (no recordaba el color original del azulejo). Y en esa etapa de compromiso, no sé si real, la Rabdomante hizo que brotaran ríos entre mi yo agrietado.

Esa semana en que salimos, Lalo se fue a Saint Louis, así que yo me pasé los cotorreos solo, acabándome una cajetilla de rojos sobre un balde mientras la Rabdomante se sentaba en la mesa de al lado, junto con un titán y una chava con rostro perruno.

Una vez, falta de pretendientes o colegas que le comprasen la segunda ronda, quizás, se acercó a mí, me dejó acariciarle la pierna que presumía haberse depilado exquisitamente. Esa noche fue significativa, me confesó su soledad, sus problemas con el fisco y las sospechas de los auditores; me confesó también su deseo de viajar a las playas del oeste y perderse en sus arenas, me comentó que creía —ferviente y devotamente— en la nada, y que no tenía aspiración alguna en su vida… yo sabía que estaba mintiendo, así como sabía que no usaba ropa interior. Nos quedamos viendo las estrellas. La Rabdomante conocía todas las constelaciones y me decía, ojos brillosos, que se iba a tatuar el cinturón de Orión en la espalda, yo no sabía mucho de líneas en el firmamento, pero no tuve cara para decirle que en su espalda tres lunares ya conformaban esa empresa y que ese tatuaje sería redundancia en su máxima expresión. Tampoco pude decirle que en su espalda había miles de constelaciones, ni pude decirle que en verdad la amaba, no desear, la amaba.

La Rabdomante no consumía carne, sólo sus derivados; su platillo favorito era unas cosas llamadas ´falafel´, de ahí mi comprensión de la mística que rodeaba a esa mujer. En las veces que salimos, contrastaban mis filetes con sus hierbas finas. Mi taco pirata y su papa asada. Quesadillas, corazón, versus arrachera.

Fue en la última noche que hablé con ella cuando intuí una separación inminente. Tenía dos días sin reportarse y como no nos pusimos de acuerdo, no salí. Marqué extrañado a su cel y nadie contestaba. Una amiga en común, con una sonrisa me proporcionó su número de casa, digité los números, suspiré, sonó la línea y luego respondió, no sé si su madre o su hermana;

—¿Está Oyuki?
—Sí… ¿quién la busca?
—Andrés, Andrés Catafito.

La mujer al otro lado del teléfono titubeó, luego dijo en voz baja “teléfono”, y volví a escuchar la voz de la Rabdomante. Sollozaba, le pregunté si estaba bien (qué pendejo, claro que no estaba bien), y me dijo que la vida era complicada y que entendió que jamás sería actriz. Demasiado ambiguo, incluso abstracto, para mí, que me había limitado a responderle: nena, tú puedes ser lo que quieras ser.

Comenzó a reír más por costumbre que por buen humor o quizás pensaba que yo era un imbécil, o quizás estaba extrañada de que sonó su celular en un buen o mal momento. Le pregunté si la vería, me dijo que sí, que mañana me hablaría, entonces creo que la otra mujer entró al cuarto porque le dijo muy fuerte “¡Ya…!” seguido de un “me tengo que ir, Catafito, mañana te hablo.” y luego colgó.
Qué mal plan.

V.- Rabdomancia

Van casi tres meses en que dejé de hablar con ella. Y tres meses menos un día en que escribí esta especie de diario (que releo, es un asco). De sobra tengo que decir que hoy retomo este capítulo, no soy escritor, soy un percusionista fracasado, pero debo decir que esta es la única manera de inmortalizarla. Me lo recomendó Lalo que ahorita anda jalando en Saint Louis, allá se quedó, pero hablamos seguido por cel.

Me dijo que uno de sus compas (Lalo es esos que conocen a todo el mundo) está buscando urgentemente a un baterista para una banda de rock industrial porque el original se fracturó los dos brazos al caerse de una moto. Me dice que en dos días comienzan una gira desde CDMX hasta Hermosiyork. Yo he comenzado un ahorradito, algunos billetes que me garantizarán unas semanas de viaje en lo que decido qué sigue en mi vida. Debo aceptar que la desaparición de la Rabdomante me ha dejado un vacío tremendo y que no hay noche en que no me acuerde de ella. Por supuesto no me habló al día siguiente, ni me ha vuelto a buscar.

Tengo muchas hipótesis que se multiplican cada día que pasan. Ya quitaron la exposición de Bob Dylan y la nueva guía no tiene experiencia ni pinta de saber ni un carajo sobre el arte, o el rock.

En algunos escenarios veo a la Rabdomante internada por haber planeado algún suicidio por empastillamiento y a su madre guardando su celular celosamente e impidiéndole volver a ver al mundo. Me la imagino contestándole mecánicamente frases vacías a su psiquiatra. Esnifando ilusiones deploradas, perdiéndose en el blanco de los muros. Hay otros escenarios menos turbios, la Rabdomante recuperándose de algo, algo incierto, montando un caballo en alguna población recóndita, vestida de blanco, alejada de todos estos aparatejos cancerígenos, una especie de retiro espiritual (aunque sea fiel y devota a la nada).

En otro escenario, la veo con un nombre falso, viviendo en Houstown: Maggie Catafito, dizque tamaulipeca, y dizque socialité, teniendo una granja-fachada, gastando la fortuna que sustrajo de su anterior empleo y dedicándose de lleno a la estafa. Quizás no ha encontrado la manera de contactarme porque ya tiene rato que perdí mi celular y el nuevo número lo tiene sólo Lalo. Tal vez no puede venir a mí porque no recuerda exactamente dónde vivo… keep dreaming, cowboy, keep dreaming.

En el mejor de los escenarios, se ha marchado a una playa del oeste y está recorriendo la zona con un traje de baño rosa; me está esperando, está buscando tesoros con una vara y ya ha encontrado tres o cuatro hasta ahora (en ese escenario vamos de la mano y nos perdemos en la playa).

 

VI.- Epílogo

Iba a tomar un taxi hasta el aeropuerto, me quería cobrar muchísimo y no estoy para lujos. Lo idóneo es que tome un camión y luego camine casi tres kilómetros, así le hacen muchos, así se la juegan. La otra es que pida aventón, igual y un alma caritativa me deja cerca de esos rumbos. Tengo suficiente dinero, pero como nunca he viajado en avión, no sé qué tengo que hacer. Aún no me decido si viajaré a la capital a suplir al compa baterista, o si me iré a la playa y caminaré a la costa esperando encontrar a la Rabdomante tomándose un daiquiri y comiéndose esa cosa extraña que se llama falafel.

De todas formas, en cuanto acabe de escribir esto, agarraré un Ruta 111 y luego caminaré chingos de pasos por un ladito de la carretera, entre hoteles lujosos y locales caros, así, sin inmutarme, viendo cómo pasan los carros en friega y aterrizan los aviones.

Si algún día llego a la terminal, si alguna vez vuelve a mi vida, espero que lea esto y que sepa que lo primero que puse en mi maleta ha sido su vestido color rosa —aún con el aroma de su cuerpo— y que si no la vuelvo a ver estaré solo, nena, tan solo, que podría morir.

Mayo, 2015.

Trasiegos de esperanza

En Delincuentos: historias del narcotráfico (2005), se reúnen “pequeños delincuentes”, quienes desde el escalón más bajo mueven la maquinaria del narcotráfico; en su mayoría son personajes femeninos víctimas de la desigualdad y las estructuras sociales. Aquí me dedicaré al cuento “American, sir…”. Como menciona Diana Rubio en su entrada sobre Arminé Arjona y la identidad femenina juarense, la autora no repara en expresar su repudio hacia todo tipo de violencia contra la mujer y la situación precaria y vulnerable en que se encuentra. Por ello, me interesa enfocarme en dos aspectos de la localidad tratados en el cuento. El primero (por su geografía), Ciudad Juárez cuya gentil frontera permite el tráfico de la desesperanza (o los desesperados). Y el otro (por razones histórico-sociales), la representación de la mujer juarense. Las protagonistas son Cecilia y Raquel, dos amigas que se preparan para pasar “un clavo” de 40 kilos por…

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Américan Drím: por la puerta grande

Uno de los máximos exponentes contemporáneos del cuento, en ocasiones considerado como el sucesor de otros grandes como Juan Rulfo y José Revueltas, ha sido Eduardo Antonio Parra (León, Guanajuato 1995); narrador cuyo espacio literario procura, en su mayoría, escenarios del norte mexicano. Parra, residiendo un par de años en el estado de Tamaulipas, pronto emigró a Nuevo León donde tuvo su formación literaria e intelectual fuerte y durante los años consecuentes de su trayectoria, recorrió y absorbió las situaciones cotidianas de estados como Sinaloa y Chihuahua. Tierra de nadie es su segundo libro de cuentos publicado por la editorial Era en 1999, durante una época en donde ya había sido becario de espacios como el Centro de Escritores de Nuevo León y el FONCA. Su último trabajo fue la compilación de Norte: una antología (Era, 2015), en donde incluye cuentos de autores canónicos del norte mexicano, como los chihuahuenses…

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Nocturno de la Calzada Madero – Samuel Noyola

NOCTURNO DE LA CALZADA MADERO – SAMUEL NOYOLA

a Jesús de León

Pour mon ame melée aux affaires lointaines cent
feux de villes avivés par l´aboiement des chiens…
Saint-John Perse

No le temo a los perros que me saludan
en el fondo de la noche
como niños hambrientos de luna,
con aullidos de alucinante sombra
y viento extraviado en las esquinas.
Porque mis días se han levantado
contra una ciudad enjoyada de mendigos,
circos donde la razón atraviesa aros de fuego,
pirámides con sacerdotes adorando la cifra y el puñal.
Y donde ciertas desnudeces de cantera
—imitadoras del pulso de Miguel Angel—
se alzan virtuosas de muslos y de pechos
en el centro de la plaza pública;
pero con una mueca de asombrada Medusa,
ya vuelta piedra con el destello
del espejo arrullado por el terror, transparente
como la respiración de los ciudadanos;
cuando corre un alcohol dividiendo la sangre
de otras ninfas de cintura anochecida.
Y donde los frutos de un follaje centenario
altos y eléctricos,
se debaten
como galeón anclado por un tonelaje de peste,
contra el aire podrido de fábricas y tubos oxidados;
cuando ya silba el maguey de filosa punta
—violenta ceniza desde la orilla del siglo—,
por los desiertos del norte,
helado y sonoro monzón de la sierra
hinchando la carpa de una comedia desconocida.

Y porque los pasos de la bellísima
resuenan como cascos de caballo en mi memoria,
casi trayéndose espectros de carreras tristes
y elegantes sombreros de ala tuteadora
a este bulevar, hasta aquí,
donde el resplandor de su nunca lejana y dormida
ya baja por mis hombros,
se instala como una canción
en el centro de mi pecho cerrado,
hasta el pozo de tiempo de mi corazón.
De este corazón que limita al norte con esa madre loba de dulce camada,
y al sur, un poco al poniente,
hacia los bares donde el miedo también sueña,
y la vida modorrea con la mejilla rasurada
contra el piso vomitado de la cantina,
junto a los ciegos que palpan la música y la moneda
frente a vitrolas luminosas como dentadura de calavera.
Allí donde la puta, el califa y el maricón
se deslizan orgullosos de su techo de estrellas,
como una corriente amazónica que va gastando las mesas,
el vidrio turbio de las botellas
donde respiran rumorosas abejas,
orillan la espuma de la cerveza
y levantan burbujas hasta el ojo ebrio,
que revientan con el tambor y las maracas
si dos bailarines se tallan
entre el viento dorado de una cumbia.
En el sitio donde lento enviuda el filo de los puñales,
cuando un vértigo de águila o mosca
entra en la noche…
Como el aciago brillo de aquel farol.

Y creo en los sacrificios sobre la piedra oficial,
donde la retina de los policías se contrae,
siseando madrugadora la sangre en la cuneta
al tibio encuentro con la tinta de los periódicos.

El señor de las leyes —gordo como un gusano—
se entroniza, y a su mirada ciega
responde la ciudad entera
con un silencio como de cementerio.

Un rojo de semáforos late en mis sienes.

Allá, donde se empieza a abrir el horizonte
silba un tren fantasma,
chispean fuego sus ruedas,
como incendiando un tiempo de catedrales profanadas…
No le temo a los perros que me saludan en el fondo de la noche.

Monterrey, 1983

 (Publicado en el suplemento Aquí vamos; Texto extraído de la Antología de la poesía nuevoleonesa, de Eligio Coronado, 1994. 464-467)

Prado, Sepúlveda y Mr. Gallo: En los encuentros de estudiantes de literatura siempre salen buenos textos

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Los encuentros y coloquios de estudiantes de letra no sólo son el punto de reunión para la generación de conocimiento académico y cultural, sino que también son el espacio para que escritores jóvenes, estudiantes de la literatura y muchas veces creadores por convicción, expongan su obra. En ocasiones y tras el pésimo sistema de apoyo económico a creadores literarios que representan a sus casas de estudio, estos creadores literarios se la juegan de editores y promotores de su propia obra, esperando que la inversión de autopublicarse les auxilie para conseguir hospedaje, comida o en el peor/mejor de los casos, alcohol. Fueron dos los foros de estudiantes de los que formé parte el año pasado, el primero, Décimo Tercer Congreso Nacional de Estudiantes de Lingüística y Literatura, por parte de la Rednell, mismo que tuve el honor de coordinar, y el Décimo Coloquio de Estudiantes de Literatura Efraín Huerta. Celebrados en marzo y septiembre, respectivamente.

 

Tres poetas, tres litorales

 

Uno… “Big bang” de Daniela Prado

Vayámonos cronológicamente. El XIII CONELL se internacionalizó con la presencia de la poeta colombiana Daniela Prado (Cali, 1994) que, guerrera como ella es, no vio en un aparatoso y catártico accidente el freno para evitar viajar a nuestro país.

Con un diseño simple pero funcional, Big Bang  fue el pequeño fanzine que la acompañó en su travesía Cali-Monterrey:

” Plaquette autogestionado y diagramado en Word con dibujos, poemas y collage de Daniela Prado. Fue creado con ❤ para asistir al CONELL XIII Monterrey 2015.”

Compuesto por siete poemas y tres dibujos, Big Bang es una muestra de las inquietudes poéticas de Prado. Con textos que rodean la introspección personal y la difuminan ante un lote de referencias simbólicas.

“Escribo esto en caída libre / desde mil torres de babel/ Algo que no intento llamar / poema, ni palabra, ni siquiera sílaba” (4)

Sin la presencia de figuras regionales, Big Bang acaso es un todo universal, un canto interior y la metamorfosis del entendimiento propio.

*

Tengo estos soles
arrancándome las huellas dactilares
y quemándome los párpados
Todo se mueve frenéticamente
Tengo el silencio construido con perlas
y huesos en polvo
Aquí los peces remueven las palabras
No puedo negar mis tendencias infantiles
mientras mido mis acantilados
Quiero entender el idioma que me edifica
los vikingos versados que arriban en mi pecho
y viajan por mis venas
Estos miedos que se hablan dentro de mí
no paran de soñar
aunque cierre las dos heridas de mi rostro
No puedo aplacar este Big-Bang anatómico
que me deshila el habla
No quiero dejar de explorar
las destrucciones que me habitan
y que hacen que intente explicar
el mundo con mis lágrimas.

————————————

Dos… “Los sueños de una roca” de Daniel Alonso Sepúlveda

3er lugar del Primer Slam Poético de Guanajuato, la poesía de Daniel Alonso Sepúlveda está dotada de esa chispa sensible y amena que rodea a los poetas en sus primeras andanzas. Los sueños de una roca supera la ciencia del plaquette y se vuelve una publicación autosustentable de buena calidad. Con poco más de 40 páginas y con portada en papel cartón, este libro fue fabricado en el Taller el Ajonjolí: artesanía editorial, con un tiraje de cien ejemplares. La venta de este compendio de poemas sirvió entonces para financiar viáticos en una institución que poco o nada apoya a los viajeros. Sepúlveda (Tijuana, 1990) divide su poemario en tres partes: Los sueños de una roca; Ámbar y Azúcar; y Magma. Y en todas éstas los 24 poemas, salvo algunas excepciones, revelan los intereses sensitivos de su autor.

“En el fragor translúcido del orgasmo / hay cierto nepotismo malsano / las yemas de tus dedos predominan / tocando tus senos / tus piernas / tu vientre” (35)

A diferencia de la poesía de Prado, Sepúlveda utiliza constantes astronómicas y revelaciones que arrojan indicios de una poesía de la experiencia.  Daniel A. Sepúlveda intercala poco, a diferencia de otros grandes autores generacionales de Baja California, los elementos locales.

 

Los sueños de una roca

Reflejo taciturnos
los sueños de una roca
se cuelan por las noches
traspasando mi ventana.
Giratorios desvelos
quietos en las olas.
Paralizan volcanes,
petrifican fantasías,
llevan luz de luna sobre el mar
como tus pasos sobre la arena.
Los sueños de una roca
son caracolas translúcidas
vagando en mi cabeza
y en mi cuerpo enraizado.
Zarpan en la noche,
navegan junto a las nubes,
acarrean recuerdos de la lluvia,
bañándose en los ríos.
Los sueños de una roca
son ligeros como el amanecer,
no se pierden, se esconden
transtocan estos ojos negros
alimentando
mi hambre de cielo.

—————————————

Tres… “Frijoles Poéticos” de Mr. Gallo

El más visionario de los anteriores, comenzando su Editorial Chimichurri, el subcampeón del Slam antes mencionado ha publicado un poemario que en material y diseño destaca. Con una carátula en rojo texturizado y papel acuarela, Editorial Chimichurri se constituyó a mediados de 2015 y a inicios de este año se consolidará como uno de los grandes independientes de Querétaro.

La poesía de Mr. gallo, heterónimo de Eliud F. Martínez (San Juan del Río, 1991) es contestataria, humorística pero denunciante, se adecua a una óptica ciberpunk y roza lo transgresivo.  De formación en Comunicación y periodismo, su obra desenvaina el inconsciente burdo del Siglo XXI.

“Escribíamos poesía en tiempos del Chapo Guzmán. / Escapando cada quién de su propia prisión. / Almoloya de mi corazón que no puedes contener almas o datos de internet. / Rodeados de narcocultura, nos sentíamos más ofendidos por la Alt-lit que por los asesinatos en la calle. / Los nombres en nuestro café de Starbucks siempre estaban mal, / porque son nombres que los pueblos y los barrios le otorgaron a nuestras familias.” (12)

Mr. Gallo es vocero anónimo de una inquietud poética inconforme y libertaria; alejado de la estética que abusa del internet, las imágenes de Martínez son fatalistas siempre dejando un claro de esperanza, siempre dotado de un gran ojo para las referencias.

 

Siglo XXIII

En las cantinas del siglo XXIII se sirven tragos de neón.
Shots de luz.
En las cantinas del siglo XXIII ya no hay alcohol, pero sí borrachos iluminados desde las entrañas
que esperan cerca de la barra a una mujer
otro trago de luz
un milagro que nunca llegará.
En las cantinas del siglo XXIII la alquimia se ha olvidado
transmutó
la materia
por fin en algo invisible
muy lejano al oro.

 

Vuelta de página

En los tres litorales, Tijuana, el Bajío o el Valle del Cauca, estas tres voces representan una resistencia que tanto ha embalsamado a nuestra generación. La sobresaturación de las industrias culturales y el abarrotamiento de autores que no se mueven de la silla obliga que los autores poco a poco recurran a la autopublicación para expresar su voz. Son Prado, Sepúlveda y Mr. Gallo casos aislados en el estigma de que la autopublicación es un pecado capital para los poetas. En tiempos donde esparcir la semilla de una voz poética es tan fácil como abrir un Tumblr, estos tres autores indudablemente dan lecturas dignas que no encontrarás en las grandes librerías… por ahora.

 

Blog de Daniela Prado: http://danielaprse.blogspot.mx/
Blog de Daniel A. Sepúlveda: http://danyinformatic.blogspot.mx/
Blog de Mr. Gallo: http://mrgallofuckyeah.tumblr.com/

Le-Badoo-ra – Míkel F. Deltoya

Le-Badoo-ra

A Bruno

“A través de las celosías de la casa
Lo gris duerme su rapacidad vela
Modo infinito en infinita parodia”

Rodolfo Hinostroza

Decora la carátula
de la glándula cálida
con tu ábaco táctil.

El código Hammurabi
se transfigura en un
magacín de chismes:

Ochocientas celdas;
babilónicos mensajes
un batallón desencriptan

(de polifónicos tonos
y monofónicos tonos)

tu horóscopo recibe
por . 6 centavos
de pesos nuevos.

Pidámosle un consejo
a la vidente con
AMOR + tu signo
+ los dieciséis dígitos
de tu tarjeta de crédito.

Desliza tu esperanza
y abre el vértice
centípeto hacia la
empresa ambiciosa
de poseer
por infrarrojo
todos los nombres del mundo.

Conoce la fama
y el match y el orgasmo
y el atávico origen
de tu nuevo modelo
antes de que te lo quiten.

Aprovecha el manifiesto
del protocolo terrícola
pues pulvis eres
y en pulverem reverteris
tarde que temprano.

 

 

“La última y nos fuimos… ” Lectura de poetas de los 90´s en Monterrey

Texto presentación del evento:

Cuatro años de lecturas y eventos que nos vincularon y consolidaron como una generación literaria, unida no por las similitudes de nuestra pluma, ni los bagajes culturales sino el sentido de pertenencia e identidad que hizo que nos conociéramos y coexistiéramos en esta zona geográfica, unidos también por charlas y bohemia, por rebane redsocialero, unidos por una amistad fuera de serie.

Dentro de los eventos que en un lustro regiomontano han sucedido, tres han sido clave para esta primera fase de los poetas noventeros:
-La creación de Slam-Poetry Monterrey, que fue un espacio en donde muchos de nosotros nos conocimos y aprendimos a convivir.
-La aparición de la antología “Voces emergentes: poesía desde el asfalto” de La Regia Cartonera, en donde, en aquel ayer, muchos de nosotros comenzamos una precoz carrera literaria.
-La refundación de la revista Kátharsis XXI que, en diálogo con los jóvenes de hace unas décadas, generó el espacio editorial en donde muchos de los de nuestra generación, también comenzamos a publicar.

Otro evento que sentó hito fue la lectura “Desierto en la ciudad”, en donde, durante la estancia de Alejandra Retana en Monterrey, se organizó una lectura en donde por primera vez grandes autores consagrados fueron a escuchar la poesía de los jóvenes.

Con múltiples contrastes en nuestras convicciones personales, aún en desacuerdo por una misión en lo colectivo, sin un manifiesto que integre todas nuestras inquietudes, ni un nombre estandarizado que nos agrade a todos, nuestra generación ha mantenido estrecha relación y diálogo con otros autores del estado y el país, en ocasiones dentro del antagonismo, en ocasiones con reciprocidad, además se ha visto influenciada también por otros movimientos contemporáneos y tópicas que en paralelo, suceden para la poesía nacional e internacional. Como grupo no somos los únicos que entrarían en la etiqueta de poetas de los noventa en Monterrey y sus alrededores, habrán más, pero aquí, nosotros, ahora, aquí seguimos… navegando, aquí seguimos.

Poetas de los noventa, aka Los Ávengers del Nuevo Reino de León, aka Lost Poetas, aka Los Noventeens, estamos, seguimos, permanecemos escribiendo, madurando… y en el inter, viviendo la vida.

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Pensar la ciudad

El sábado 28 de noviembre fue un día gris,: el chipi chipi se vino encima del cielo regiomontano por cuatro días sin descanso. Los pronósticos no fallaron en una temperatura mínima de 15°. El evento ya había estado agendado desde hacía semanas con el amable Aldo, mero mero del Gargantúa Espacio Cultural. Una lona azul controló la caída de agua en el patio trasero. La cita era a las siete, pero no teníamos sonido, se demoró cosa de cuarenta minutos. Llegaron asistentes de todos los rincones a apoyar la lectura. Un metrónomo de agua cada que las gotitas que aunque pequeñas, se amontonaban cada ciertos minutos y dejaban caer un chubascazo. La lámpara mayor apuntando al escenario, el palco de lectores enfrente, y luego en formación de fila india, las demás mesas. ¿Cómo le haremos para leer? ¿de arriba hacia abajo? va

Conforme al año de nacimiento nos acomodamos: Pedro, Priscila, Jesús, un servidor, luego Jorge, invitado por Bruno, pronto Juan Manuel, luego Merari, Cuauhtémoc, Julio y el cierre con Olga.

Once registros distintos; Pedro, el más joven de la generación, compaginando su profesión en políticas con nuevas propuestas que pronto vinieron a alcanzarnos a los “más rucos”. Priscila, de igual forma explorando los recovecos de la poiesis, menos nerviosa, más contenta. Jesús de la Garza, leyendo además a otro poeta (el único de los lectores que se dio ese lujo); Bruno, la reina de la noche, sémper, invitando a un nuevo lector como diciéndonos que esta generación no excluye, para nada, y pronto leyendo con esa picardía innata; yo leí por primera vez mi Aridoamerican Standoff primer gran premio en cinco años;  sorprendente el caso de Cuauhtémoc que, luego de su participación en Suelo de Cómala, y como subcampeón del 1er Campeonato de Spoken Word, presentó una lectura con singular potencia en las imágenes. También, y no mejor que todos los que leímos, el regreso después de un exilio del medio cultural que tuvo Juan Manuel Zermeño, ahora leyendo tres textos que en dimensión, distaron bastante de sus guiños poéticos hacía tres o dos años. Merari y su voz de sirena, sí, sacrificando tiempo laboral para no faltar esta noche; y en conclusión, Julio Mejía deleitándonos con textos que ya todos conocemos, poemas que forman parte viva de nuestro manifiesto y al final Olga, que también, sorprendió con los avances literarios que ha logrado en estos años de crítica y escritura.

Yo fui el maestro de ceremonia, nos hizo falta un Aldo Castillo que fuera durante Slam Poetry Monterrey el máster, beatmaker interesado en la difusión de la lectura. Entre participantes saqué cartas del corazón: momentos esenciales para la consolidación de nuestra generación, una mención-sacada-del-corazón  previa a cada poeta como antesala a su diálogo escritural. Se hizo mención al apoyo inmarcesible del poeta Nérvinson Machado, se hizo mención de Kátharsis XXI como reivindicación de los poetas de esta década, se habló de Slam Poetry como el escenario de apropiación del terreno performático y del primer Slam que en el 2012, José Eugenio Sánchez permitió en su casa, siendo éste el big bang de nosotros los noventas.

La última y nos íbamos… ¿a dónde? a escribir, qué otra cosa. Esta lectura clausuró cuatro años de eventos literarios, participaciones en Ferias de Libro, en espacios culturales y ciclos de lecturas, el irse es simbólico, la naturaleza de este evento fue la opción y decisión de clausurar este periodo de exploración y rescate de espacios para apropiarnos mil veces del oficio de la escritura. No fue una despedida ni separación, al contrario, fue el simbolismo de un cambio de ciclo y de horizontes. Y ya antes se había dado la formación: este mismo año, Alejandra Retana vino a Monterrey junto al poeta Arturo de Ita y se elaboró la primer lectura con nosotros, éste fue el cierre del diálogo que comenzó en aquel enero de este año, donde hacía más frío.

Sin alarde de nuestro talento, me permitiré mencionar que los que pudieron asistir a esa lectura, asistieron a un hito histórico; quién sabe qué sea de nosotros en diez, veinte, treinta años, pero ese sábado, esa noche, como amigos todos leímos, medimos la cartilla a un oficio y profesión, a un tocar las puertas en la República de las Letras diciendo: estamos listos para el camino que viene.

 

But no crean que somos los únicos, ni que estamos solos…

Hay cientos de creadores coexistiendo en Monterrey ahora, me vienen a la mente poetas como Carlos Blanco, Denise Longoria, como Edgar Castillo, como José Carlos Cortés, me vienen a la mente autores como los de La Paletería, cuyas exploraciones y metas nos ganan por años luz, me viene a la mente el gran autor contracultural Israel Landeros, los de la Fea Internacional, que son otra tradición paralela que en Cuauhtémoc se ha vinculado con nosotros. Y no se diga de los Marquesitos que desde la Udem están cultivando- gracias a Julio Mejía III- toda una escuela poética (de ésta ya escribiré luego). El apoyo del poeta Guillermo Jaramillo, periodista que ha sido el primero en mostrar un interés de prensa por nuestro movimiento.

Luego, tanto lo semi e institucional como lo independiente; hablemos por ejemplo de Escritores en su tinta / Pájaros en el Alambre, hablemos de los ciclos de Lectura de CONARTE, mencionemos  a Margarito Cuéllar, a Felipe Montes; a Antonio Ramos Revillas y Orfa Alarcón, mencionemos a Laura Fernández y al grupo An.Alfa.Beta, Carlos Lejaim Gómez, Alejandro Vázquez Ortiz y Frank Blanco. Mencionemos a Alejandro Baca. Mencionemos a Bernardo Vázquez y a Oziel González que con Kátharsis XXI han sido un parteaguas. El apoyo de Rafael Cárdenas A. de Editorial Poetazos.  El apoyo de poetas como Armando Alanís Pulido, a Arcadio Leos, a Minerva Margarita y a José Javier Villarreal, a José Eugenio Sánchez, a Xavi Bortoni, Rodrigo Guajardo, a Carlos Calles, a Patricia Laurent, el etc. sigue.

 

Radiografía: revalorando a esta generación:

Autor: -¿Quiénes han sido los maestros clave, tanto tutores como autores, de tu formación literaria? ¿Cuál fue el último libro que leíste? ¿Qué proyecto tienes previsto para el 2016?
IMG_20151128_202441 Bruno Javier Minerva Margarita Villarreal, Alicia Reyes y Luis Aguilar.  “La ebriedad de Dios” de Luis Armenta Malpica Y “La peor señora del mundo” de Francisco Hinojosa  Un proyecto estudios sobre la poética de Pink Floyd y mi tesis de la poesía como refuerzo de las inteligencias múltiples en el aprendizaje autodidacta.
IMG_20151128_204748 Cuauhtémoc Zamudio III Juan Rulfo, Miguel Cervantes Saavedra Martin Scorsese. “Vigilar y castigar” de Michel Foucault. Crear el cortometraje “Fusca”.
IMG_20151128_200606 Jesús de la Garza Minerva Margarita Villarreal y Carmen Avendaño (más la segunda que la primera); Y lecturas formativas son Abigael Bohórquez, los surrealistas franceses, principalmente Breton, y William S. Burroughs. “Diccionario jázaro” de Milorad Paviç. Publicar mi primer poemario.
IMG_20151128_203551 Juan Manuel Zermeño Alberto Caeiro, José Eugenio Sánchez, Nérvinson Machado. “Sobrevida” de Ida Vitale. Iniciar un proyecto de fomento al libro y la lectura en la UANL.
IMG_20151128_205617 Julio Mejía III Soledad Mora y Leticia Figueroa ; Francisco de Quevedo, Sor Juana Inés de la Cruz, José Eugenio Sánchez y Luis Felipe Fabre. En universidad, Julieta Leo, Víctor Santana, y supongo que Arcadio y Margarito (aunque el último no jugó ningún papel en mi formación como lector o escritor) “Todos los días atrás” de Antonio Ramos Revillas Terminar un primer libro/antología personal que se titulará, tentativamente, “Tornamesa”. Y ojalá la publicación. Con la UANL estaría de pelos.
IMG_20151128_204126 Merari Lugo Ocaña Wislawa Szymborska, Inger Christensen, Fernando Pessoa, Sharon Olds y en lo reciente Antonio Gamoneda y Abigael Bohórquez. En cuanto a lo real, una tía abuela bibliotecaria que murió en el anonimato me enseñó más de la mitad de lo que sé y me leía la poesía de Borges, de Paz, Sor Juana y Enriqueta de Parodi (poeta sonorense). El año pasado Chuy y Javi me ayudaron a aterrizar muchas cosas. Sobre el poder y la ideología de Chomsky. Cerrar ciclo de poemario (y dependiendo el resultado ver qué hago con él) de aquí a febrero. Terminar medicina en junio y encaminarme a psiquiatría. Probablemente comience filosofía a distancia en agosto (está por verse).
Míkel F. Deltoya Yo no sería yo sin lecturas y consejos de Francisco Ortega Palomares, Nérvinson Machado, Miguel Ángel Chávez, López Landó, Jorge Humberto Chávez, Mario Lugo, Jaime Villarreal y Víctor Barrera Enderle; sin haber descubierto a César Vallejo o a José Lezama Lima.

Y sin las múltiples lecturas a narradores como Jesús Gardea, Luis Humberto Crosthwaite, Daniel Sada, Élmer Mendoza, Luis Felipe Lomelí, César Silva Márquez.

 

“La balada de los arcos dorados” de César Silva Márquez y estoy a punto de empezar “El libro de los despojos” de Benjamín Alire Sáenz. Muy pronto publicaré en Querétaro un libro de cuentos titulado “Trivium fronterizo”

También tengo un proyecto de cortometraje y dos libros de poemas en proceso. Espero que en 2016, además, se publique mi primer poemario.

IMG_20151128_210637 Olga Carrizales Dr. Juan Antonio Doncel de la Colina, Dr. Manuel Yarto, Julio Mejía III; Jorge Cantú de la Garza. “El complot mongol” de Rafael Bernal Terminar el poemario de “The Barbie poems”.
IMG_20151128_195814 Pedro Martínez Ernesto Cardenal, Jaime Sabines, Mario Benedetti, Federico Garcia Lorca, Drummond de Andrade y, Roque Daltón. “La silla del águila” de Carlos Fuentes. Ingresar a Letras.
IMG_20151128_200122 Priscila Palomares Felipe Montes y Julio Mejía III; Antonin Artaud, César Vallejo, Xavier Villaurrutia y Guillermo Fadanelli. “La naranja mecánica” de A. Burgess, y “Los últimos hijos” de Antonio Ramos Revillas. Una novela, “Champú”

Newcomer:

IMG_20151128_202103 Jorge Guzmán Mi poesía se fue confeccionando a través de la lectura de novela y ensayo. No hay autores clave, mas bien es una indagación profunda en la poética según su auge a temporalidad. El último libro que leí fue El héroe discreto de Vargas Llosa. no pienso mover tanto la pluma; a través de la obligación y prioridad -aunque también el desequilibrio físico, mental- pienso que puede surgir algo gustoso próximamente.

 

Unfriend, cloacas virtuales y otras infamias

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Unfriend, cloacas virtuales y otras infamias*

Publicado originalmente en Revista Golfa no. 23 #Efervescente  http://issuu.com/golfamx/docs/_efervescente/1

I

Roman Jakobson añadió a las funciones del lenguaje bühlereanas la existencia de un canal fático o de contacto. Meras estructuras del lenguaje cuya finalidad era dar cabida a una conversación o interacción… ¿bueno? ¿aló? ¿diga? como el alfa / hasta luego, bye, adiós como el omega.

II

Desconozco el funcionamiento del beeper. Uno de mis tíos cargaba dos en su cinturón. Me imagino que su dinámica no distaba mucho de lo que yo conocí luego como el SMS. Habría estado de lujo el haber utilizado este tipo de canal para compartir, digamos, algo breve y enriquecedor como los 15.693 hexámetros dactilares que contiene la Ilíada.

III

En la era del MSN Messenger (en sus primitivos orígenes), un pequeño cuadro de texto grisáceo te indicaba quién deseaba añadirte a su lista de amigos. Un ritual de tecleo o copy paste que te acercaba más a tus contactos de la red social. En caso de que la ciberrelación humana no funcionase, tan fácil como bloquear (voz del francés bloquer; cerrar, privar, cortar el paso). La ansia consistía en una espera lenta… después de varios días te dabas cuenta que tal contacto no se volvería a conectar.

IV

Antes de la era esmárfon, bloquear las llamadas entrantes de un teléfono en particular era una empresa imposible, o acaso, complicadísima.

V

Los facebook falsos, así como myspaces y correos electrónicos falsos, tienen su razón de ser; en ocasiones van desde el inocente (?) juego de circundar a otra persona con la máscara de una nueva identidad, y en casos más extremos implica el asumir y llevar hasta una doble vida. A algunos les va bien, conocen a muchas personas; Ernesto N conoció a Alicia N en un juego de RPG en línea. Fue dejando de lado sus intereses gamers para buscar interactuar con su amiga. Las sospechas aumentaron (cero fotos recientes en años, el viejo truco de la nula o descompuesta webcam, la imposibilidad de recibir llamadas, etc.).  Alicia N distaba mucho en forma, género y edad a la persona que aparecía en sus fotos; en realidad era un hombre de 27 que aparentaba ser una damisela noob, para conseguir oro y otros tributos de los demás usuarios de dicho juego.

VI

“[…] Cuando tengas ganas de eliminar a alguien de tu Face
no alborotes tanto, elimínalo
y ya.”  Jaime Sabines

VII

Pigmailión nunca había tenido una novia y entristecía cuando sus amigos de la red social presumían a diestra y siniestra sus relaciones; se etiquetaban a estatus melosos; subían 300 fotos cada tarde que salían.

Una noche, cansado de buscar en páginas de citas, decidió crear el perfil falso de una novia. Fue meticuloso: en menos de tres horas la había diseñado; robó una foto de Google, le inventó una fecha de nacimiento, color favorito, mascota, páginas que le gustaban. Al cabo de varias semanas intercambiando mensajes entre su cuenta y la de ella, fue tiempo de publicar conexiones falsas. Pigmailión terminó enamorándose por completo de la imagen que alguna vez copió y guardó en su carpeta de descargas. Jamás encontró a la persona original pero sí logró creerse su propia mentira, y según él, y según sus 114 contactos -un par de la secu, otros tantos de la prepa, ningún familiar- Pigmailión fue muy muy feliz.

VIII

¿Alguna vez has intentado darle dar click derecho a tus fotos y seleccionar “buscar esta imagen en Google”?

IX

Bots, malware, y demás. En un rango de dos o tres días, recibí varios mensajes de contactos distintos en el twitter. Eran sentencias similares que concluían con un hipervínculo de tiny url:

            -Hi someone is making very bad things about you…http://tinyurl.com/natczkl

            -Hello this user is making terrible rumors about you…http://tinyurl.com/natczkl

            -See me, it´s important.http://tinyurl.com/natczkl

Había uno, discursivamente, mejor elaborado que sus hermanos:

Hey, qué onda!? tienes que ver esto, cuando lo vi no pude evitar acordarme de ti. http://tinyurl.com/natczkl

Procedente de la persona indicada, igual y sí entraba al link sin dudarlo.

X

Al igual que el hecho de ser partner de Youtube, hay gente que, no sé cómo, realmente, hace dinero con fanpages de mujeres bellísimas, en ropa interior, dotadas de voluptuosidad y cientos de miles de seguidores.

Me ha tocado también de chicas que perjuran mandar su “video erótico  :$ ” a quien les deposite tal cantidad en cualquier Oxxo y/o le haga una recarga a sus celulares.

XI

Si es común voltear al cielo y comunicarse con los seres queridos fallecidos, como si nos escuchasen, ¿por qué no habría de ser normal escribirles en sus timelines, de manera póstuma, al menos una vez por mes?

XII

Skype le dio el tiro de gracia a MSN. Entras a ese programa y sinceramente no te dan ganas de hablar con ninguno de tus contactos, algunos, inclusive, ni recuerdas quiénes son.

XIII

El unfriend es una de las peores ofensas que puedes hacerle a una persona hoy en día. Desterrarse de la lista de amigos puede ser algo que no se olvida, como no puedes olvidar, inconscientemente, quiénes te felicitaron en tu cumple. Eliminar a alguien que te cae mal y a quien tenías por compromiso es tan catártico, como cuando sientes un calor en tus hombros al darte cuenta que alguien te borró.