poesía

Hoja de papel / El ausente – Míkel F. Deltoya

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Hoja de papel  (2010)

Quisiera ser un punto y aparte,
dar final a una idea y apartar el amarte,

Ser una coma profunda y bien situada,
para dar pausa a tus días y detener tu mirada,

quiero que seas mis acentos,
para que en cada palabra, entones mis sentimientos.

Caminar los dos en letras,
en mundos sentirnos vivos,
Y dejar nuestras palabras
entre puntos suspensivos.

Quiero que seas mis poemas
y quiero ser tu escritor
que te adentres en mis venas,
que transcribas mi dolor.

Deseo mis versos te pongan eufórica,
que seas mis letras y su piel.
Vivir los dos en la retórica
que seas mi hoja de papel.

Quiero que estemos juntos,
juntos por siempre tú y yo
como Jean Paul Sartre
y Simone de Beauvoir

Que en nuestra historia no exista
nunca ni el bien ni el mal,
que la palabra resista
que no haya punto final

El ausente (hoja de papel II)  (2012)

 “Estoy más cómodo en tu cuerpo que en el mío.”
José Eugenio Sánchez

Punto, coma, comámonos.
Prosa, roza, rocémonos;
mi guión, tu paréntesis,
Mi hallazgo baldío,
tu génesis denso,
…nuestro desvarío.

Beso, verso, besémonos.
Me corro, me corriges: corrijámonos.
Te ensayo, me soslayas: subrayémonos

Eres libro, abro el lomo… ¡te tomo!
ya no escucho, recito: ah, que te necesito.
Mujer, no te encuentro, no he de hallarte más que en verba;
Eterno plenilunio de palabras que el intelecto acerva.

Mi refugio parrafal, mi cenit, mi serpentina,
mujer de letra y hueso, de carne y verso, de tilde en ruina.

Tu corazón en mi ausencia es grave,
Mi recuerdo se agudiza…
vuelve a mí, mujer-prosa… sinalefa y sin prisa.

 

(Este texto se terminó de imprimir
un día sábado cualquiera,
en tu espalda)

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Nocturno de la Calzada Madero – Samuel Noyola

NOCTURNO DE LA CALZADA MADERO – SAMUEL NOYOLA

a Jesús de León

Pour mon ame melée aux affaires lointaines cent
feux de villes avivés par l´aboiement des chiens…
Saint-John Perse

No le temo a los perros que me saludan
en el fondo de la noche
como niños hambrientos de luna,
con aullidos de alucinante sombra
y viento extraviado en las esquinas.
Porque mis días se han levantado
contra una ciudad enjoyada de mendigos,
circos donde la razón atraviesa aros de fuego,
pirámides con sacerdotes adorando la cifra y el puñal.
Y donde ciertas desnudeces de cantera
—imitadoras del pulso de Miguel Angel—
se alzan virtuosas de muslos y de pechos
en el centro de la plaza pública;
pero con una mueca de asombrada Medusa,
ya vuelta piedra con el destello
del espejo arrullado por el terror, transparente
como la respiración de los ciudadanos;
cuando corre un alcohol dividiendo la sangre
de otras ninfas de cintura anochecida.
Y donde los frutos de un follaje centenario
altos y eléctricos,
se debaten
como galeón anclado por un tonelaje de peste,
contra el aire podrido de fábricas y tubos oxidados;
cuando ya silba el maguey de filosa punta
—violenta ceniza desde la orilla del siglo—,
por los desiertos del norte,
helado y sonoro monzón de la sierra
hinchando la carpa de una comedia desconocida.

Y porque los pasos de la bellísima
resuenan como cascos de caballo en mi memoria,
casi trayéndose espectros de carreras tristes
y elegantes sombreros de ala tuteadora
a este bulevar, hasta aquí,
donde el resplandor de su nunca lejana y dormida
ya baja por mis hombros,
se instala como una canción
en el centro de mi pecho cerrado,
hasta el pozo de tiempo de mi corazón.
De este corazón que limita al norte con esa madre loba de dulce camada,
y al sur, un poco al poniente,
hacia los bares donde el miedo también sueña,
y la vida modorrea con la mejilla rasurada
contra el piso vomitado de la cantina,
junto a los ciegos que palpan la música y la moneda
frente a vitrolas luminosas como dentadura de calavera.
Allí donde la puta, el califa y el maricón
se deslizan orgullosos de su techo de estrellas,
como una corriente amazónica que va gastando las mesas,
el vidrio turbio de las botellas
donde respiran rumorosas abejas,
orillan la espuma de la cerveza
y levantan burbujas hasta el ojo ebrio,
que revientan con el tambor y las maracas
si dos bailarines se tallan
entre el viento dorado de una cumbia.
En el sitio donde lento enviuda el filo de los puñales,
cuando un vértigo de águila o mosca
entra en la noche…
Como el aciago brillo de aquel farol.

Y creo en los sacrificios sobre la piedra oficial,
donde la retina de los policías se contrae,
siseando madrugadora la sangre en la cuneta
al tibio encuentro con la tinta de los periódicos.

El señor de las leyes —gordo como un gusano—
se entroniza, y a su mirada ciega
responde la ciudad entera
con un silencio como de cementerio.

Un rojo de semáforos late en mis sienes.

Allá, donde se empieza a abrir el horizonte
silba un tren fantasma,
chispean fuego sus ruedas,
como incendiando un tiempo de catedrales profanadas…
No le temo a los perros que me saludan en el fondo de la noche.

Monterrey, 1983

 (Publicado en el suplemento Aquí vamos; Texto extraído de la Antología de la poesía nuevoleonesa, de Eligio Coronado, 1994. 464-467)

Prado, Sepúlveda y Mr. Gallo: En los encuentros de estudiantes de literatura siempre salen buenos textos

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Los encuentros y coloquios de estudiantes de letra no sólo son el punto de reunión para la generación de conocimiento académico y cultural, sino que también son el espacio para que escritores jóvenes, estudiantes de la literatura y muchas veces creadores por convicción, expongan su obra. En ocasiones y tras el pésimo sistema de apoyo económico a creadores literarios que representan a sus casas de estudio, estos creadores literarios se la juegan de editores y promotores de su propia obra, esperando que la inversión de autopublicarse les auxilie para conseguir hospedaje, comida o en el peor/mejor de los casos, alcohol. Fueron dos los foros de estudiantes de los que formé parte el año pasado, el primero, Décimo Tercer Congreso Nacional de Estudiantes de Lingüística y Literatura, por parte de la Rednell, mismo que tuve el honor de coordinar, y el Décimo Coloquio de Estudiantes de Literatura Efraín Huerta. Celebrados en marzo y septiembre, respectivamente.

 

Tres poetas, tres litorales

 

Uno… “Big bang” de Daniela Prado

Vayámonos cronológicamente. El XIII CONELL se internacionalizó con la presencia de la poeta colombiana Daniela Prado (Cali, 1994) que, guerrera como ella es, no vio en un aparatoso y catártico accidente el freno para evitar viajar a nuestro país.

Con un diseño simple pero funcional, Big Bang  fue el pequeño fanzine que la acompañó en su travesía Cali-Monterrey:

” Plaquette autogestionado y diagramado en Word con dibujos, poemas y collage de Daniela Prado. Fue creado con ❤ para asistir al CONELL XIII Monterrey 2015.”

Compuesto por siete poemas y tres dibujos, Big Bang es una muestra de las inquietudes poéticas de Prado. Con textos que rodean la introspección personal y la difuminan ante un lote de referencias simbólicas.

“Escribo esto en caída libre / desde mil torres de babel/ Algo que no intento llamar / poema, ni palabra, ni siquiera sílaba” (4)

Sin la presencia de figuras regionales, Big Bang acaso es un todo universal, un canto interior y la metamorfosis del entendimiento propio.

*

Tengo estos soles
arrancándome las huellas dactilares
y quemándome los párpados
Todo se mueve frenéticamente
Tengo el silencio construido con perlas
y huesos en polvo
Aquí los peces remueven las palabras
No puedo negar mis tendencias infantiles
mientras mido mis acantilados
Quiero entender el idioma que me edifica
los vikingos versados que arriban en mi pecho
y viajan por mis venas
Estos miedos que se hablan dentro de mí
no paran de soñar
aunque cierre las dos heridas de mi rostro
No puedo aplacar este Big-Bang anatómico
que me deshila el habla
No quiero dejar de explorar
las destrucciones que me habitan
y que hacen que intente explicar
el mundo con mis lágrimas.

————————————

Dos… “Los sueños de una roca” de Daniel Alonso Sepúlveda

3er lugar del Primer Slam Poético de Guanajuato, la poesía de Daniel Alonso Sepúlveda está dotada de esa chispa sensible y amena que rodea a los poetas en sus primeras andanzas. Los sueños de una roca supera la ciencia del plaquette y se vuelve una publicación autosustentable de buena calidad. Con poco más de 40 páginas y con portada en papel cartón, este libro fue fabricado en el Taller el Ajonjolí: artesanía editorial, con un tiraje de cien ejemplares. La venta de este compendio de poemas sirvió entonces para financiar viáticos en una institución que poco o nada apoya a los viajeros. Sepúlveda (Tijuana, 1990) divide su poemario en tres partes: Los sueños de una roca; Ámbar y Azúcar; y Magma. Y en todas éstas los 24 poemas, salvo algunas excepciones, revelan los intereses sensitivos de su autor.

“En el fragor translúcido del orgasmo / hay cierto nepotismo malsano / las yemas de tus dedos predominan / tocando tus senos / tus piernas / tu vientre” (35)

A diferencia de la poesía de Prado, Sepúlveda utiliza constantes astronómicas y revelaciones que arrojan indicios de una poesía de la experiencia.  Daniel A. Sepúlveda intercala poco, a diferencia de otros grandes autores generacionales de Baja California, los elementos locales.

 

Los sueños de una roca

Reflejo taciturnos
los sueños de una roca
se cuelan por las noches
traspasando mi ventana.
Giratorios desvelos
quietos en las olas.
Paralizan volcanes,
petrifican fantasías,
llevan luz de luna sobre el mar
como tus pasos sobre la arena.
Los sueños de una roca
son caracolas translúcidas
vagando en mi cabeza
y en mi cuerpo enraizado.
Zarpan en la noche,
navegan junto a las nubes,
acarrean recuerdos de la lluvia,
bañándose en los ríos.
Los sueños de una roca
son ligeros como el amanecer,
no se pierden, se esconden
transtocan estos ojos negros
alimentando
mi hambre de cielo.

—————————————

Tres… “Frijoles Poéticos” de Mr. Gallo

El más visionario de los anteriores, comenzando su Editorial Chimichurri, el subcampeón del Slam antes mencionado ha publicado un poemario que en material y diseño destaca. Con una carátula en rojo texturizado y papel acuarela, Editorial Chimichurri se constituyó a mediados de 2015 y a inicios de este año se consolidará como uno de los grandes independientes de Querétaro.

La poesía de Mr. gallo, heterónimo de Eliud F. Martínez (San Juan del Río, 1991) es contestataria, humorística pero denunciante, se adecua a una óptica ciberpunk y roza lo transgresivo.  De formación en Comunicación y periodismo, su obra desenvaina el inconsciente burdo del Siglo XXI.

“Escribíamos poesía en tiempos del Chapo Guzmán. / Escapando cada quién de su propia prisión. / Almoloya de mi corazón que no puedes contener almas o datos de internet. / Rodeados de narcocultura, nos sentíamos más ofendidos por la Alt-lit que por los asesinatos en la calle. / Los nombres en nuestro café de Starbucks siempre estaban mal, / porque son nombres que los pueblos y los barrios le otorgaron a nuestras familias.” (12)

Mr. Gallo es vocero anónimo de una inquietud poética inconforme y libertaria; alejado de la estética que abusa del internet, las imágenes de Martínez son fatalistas siempre dejando un claro de esperanza, siempre dotado de un gran ojo para las referencias.

 

Siglo XXIII

En las cantinas del siglo XXIII se sirven tragos de neón.
Shots de luz.
En las cantinas del siglo XXIII ya no hay alcohol, pero sí borrachos iluminados desde las entrañas
que esperan cerca de la barra a una mujer
otro trago de luz
un milagro que nunca llegará.
En las cantinas del siglo XXIII la alquimia se ha olvidado
transmutó
la materia
por fin en algo invisible
muy lejano al oro.

 

Vuelta de página

En los tres litorales, Tijuana, el Bajío o el Valle del Cauca, estas tres voces representan una resistencia que tanto ha embalsamado a nuestra generación. La sobresaturación de las industrias culturales y el abarrotamiento de autores que no se mueven de la silla obliga que los autores poco a poco recurran a la autopublicación para expresar su voz. Son Prado, Sepúlveda y Mr. Gallo casos aislados en el estigma de que la autopublicación es un pecado capital para los poetas. En tiempos donde esparcir la semilla de una voz poética es tan fácil como abrir un Tumblr, estos tres autores indudablemente dan lecturas dignas que no encontrarás en las grandes librerías… por ahora.

 

Blog de Daniela Prado: http://danielaprse.blogspot.mx/
Blog de Daniel A. Sepúlveda: http://danyinformatic.blogspot.mx/
Blog de Mr. Gallo: http://mrgallofuckyeah.tumblr.com/

Le-Badoo-ra – Míkel F. Deltoya

Le-Badoo-ra

A Bruno

“A través de las celosías de la casa
Lo gris duerme su rapacidad vela
Modo infinito en infinita parodia”

Rodolfo Hinostroza

Decora la carátula
de la glándula cálida
con tu ábaco táctil.

El código Hammurabi
se transfigura en un
magacín de chismes:

Ochocientas celdas;
babilónicos mensajes
un batallón desencriptan

(de polifónicos tonos
y monofónicos tonos)

tu horóscopo recibe
por . 6 centavos
de pesos nuevos.

Pidámosle un consejo
a la vidente con
AMOR + tu signo
+ los dieciséis dígitos
de tu tarjeta de crédito.

Desliza tu esperanza
y abre el vértice
centípeto hacia la
empresa ambiciosa
de poseer
por infrarrojo
todos los nombres del mundo.

Conoce la fama
y el match y el orgasmo
y el atávico origen
de tu nuevo modelo
antes de que te lo quiten.

Aprovecha el manifiesto
del protocolo terrícola
pues pulvis eres
y en pulverem reverteris
tarde que temprano.

 

 

“La última y nos fuimos… ” Lectura de poetas de los 90´s en Monterrey

Texto presentación del evento:

Cuatro años de lecturas y eventos que nos vincularon y consolidaron como una generación literaria, unida no por las similitudes de nuestra pluma, ni los bagajes culturales sino el sentido de pertenencia e identidad que hizo que nos conociéramos y coexistiéramos en esta zona geográfica, unidos también por charlas y bohemia, por rebane redsocialero, unidos por una amistad fuera de serie.

Dentro de los eventos que en un lustro regiomontano han sucedido, tres han sido clave para esta primera fase de los poetas noventeros:
-La creación de Slam-Poetry Monterrey, que fue un espacio en donde muchos de nosotros nos conocimos y aprendimos a convivir.
-La aparición de la antología “Voces emergentes: poesía desde el asfalto” de La Regia Cartonera, en donde, en aquel ayer, muchos de nosotros comenzamos una precoz carrera literaria.
-La refundación de la revista Kátharsis XXI que, en diálogo con los jóvenes de hace unas décadas, generó el espacio editorial en donde muchos de los de nuestra generación, también comenzamos a publicar.

Otro evento que sentó hito fue la lectura “Desierto en la ciudad”, en donde, durante la estancia de Alejandra Retana en Monterrey, se organizó una lectura en donde por primera vez grandes autores consagrados fueron a escuchar la poesía de los jóvenes.

Con múltiples contrastes en nuestras convicciones personales, aún en desacuerdo por una misión en lo colectivo, sin un manifiesto que integre todas nuestras inquietudes, ni un nombre estandarizado que nos agrade a todos, nuestra generación ha mantenido estrecha relación y diálogo con otros autores del estado y el país, en ocasiones dentro del antagonismo, en ocasiones con reciprocidad, además se ha visto influenciada también por otros movimientos contemporáneos y tópicas que en paralelo, suceden para la poesía nacional e internacional. Como grupo no somos los únicos que entrarían en la etiqueta de poetas de los noventa en Monterrey y sus alrededores, habrán más, pero aquí, nosotros, ahora, aquí seguimos… navegando, aquí seguimos.

Poetas de los noventa, aka Los Ávengers del Nuevo Reino de León, aka Lost Poetas, aka Los Noventeens, estamos, seguimos, permanecemos escribiendo, madurando… y en el inter, viviendo la vida.

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Pensar la ciudad

El sábado 28 de noviembre fue un día gris,: el chipi chipi se vino encima del cielo regiomontano por cuatro días sin descanso. Los pronósticos no fallaron en una temperatura mínima de 15°. El evento ya había estado agendado desde hacía semanas con el amable Aldo, mero mero del Gargantúa Espacio Cultural. Una lona azul controló la caída de agua en el patio trasero. La cita era a las siete, pero no teníamos sonido, se demoró cosa de cuarenta minutos. Llegaron asistentes de todos los rincones a apoyar la lectura. Un metrónomo de agua cada que las gotitas que aunque pequeñas, se amontonaban cada ciertos minutos y dejaban caer un chubascazo. La lámpara mayor apuntando al escenario, el palco de lectores enfrente, y luego en formación de fila india, las demás mesas. ¿Cómo le haremos para leer? ¿de arriba hacia abajo? va

Conforme al año de nacimiento nos acomodamos: Pedro, Priscila, Jesús, un servidor, luego Jorge, invitado por Bruno, pronto Juan Manuel, luego Merari, Cuauhtémoc, Julio y el cierre con Olga.

Once registros distintos; Pedro, el más joven de la generación, compaginando su profesión en políticas con nuevas propuestas que pronto vinieron a alcanzarnos a los “más rucos”. Priscila, de igual forma explorando los recovecos de la poiesis, menos nerviosa, más contenta. Jesús de la Garza, leyendo además a otro poeta (el único de los lectores que se dio ese lujo); Bruno, la reina de la noche, sémper, invitando a un nuevo lector como diciéndonos que esta generación no excluye, para nada, y pronto leyendo con esa picardía innata; yo leí por primera vez mi Aridoamerican Standoff primer gran premio en cinco años;  sorprendente el caso de Cuauhtémoc que, luego de su participación en Suelo de Cómala, y como subcampeón del 1er Campeonato de Spoken Word, presentó una lectura con singular potencia en las imágenes. También, y no mejor que todos los que leímos, el regreso después de un exilio del medio cultural que tuvo Juan Manuel Zermeño, ahora leyendo tres textos que en dimensión, distaron bastante de sus guiños poéticos hacía tres o dos años. Merari y su voz de sirena, sí, sacrificando tiempo laboral para no faltar esta noche; y en conclusión, Julio Mejía deleitándonos con textos que ya todos conocemos, poemas que forman parte viva de nuestro manifiesto y al final Olga, que también, sorprendió con los avances literarios que ha logrado en estos años de crítica y escritura.

Yo fui el maestro de ceremonia, nos hizo falta un Aldo Castillo que fuera durante Slam Poetry Monterrey el máster, beatmaker interesado en la difusión de la lectura. Entre participantes saqué cartas del corazón: momentos esenciales para la consolidación de nuestra generación, una mención-sacada-del-corazón  previa a cada poeta como antesala a su diálogo escritural. Se hizo mención al apoyo inmarcesible del poeta Nérvinson Machado, se hizo mención de Kátharsis XXI como reivindicación de los poetas de esta década, se habló de Slam Poetry como el escenario de apropiación del terreno performático y del primer Slam que en el 2012, José Eugenio Sánchez permitió en su casa, siendo éste el big bang de nosotros los noventas.

La última y nos íbamos… ¿a dónde? a escribir, qué otra cosa. Esta lectura clausuró cuatro años de eventos literarios, participaciones en Ferias de Libro, en espacios culturales y ciclos de lecturas, el irse es simbólico, la naturaleza de este evento fue la opción y decisión de clausurar este periodo de exploración y rescate de espacios para apropiarnos mil veces del oficio de la escritura. No fue una despedida ni separación, al contrario, fue el simbolismo de un cambio de ciclo y de horizontes. Y ya antes se había dado la formación: este mismo año, Alejandra Retana vino a Monterrey junto al poeta Arturo de Ita y se elaboró la primer lectura con nosotros, éste fue el cierre del diálogo que comenzó en aquel enero de este año, donde hacía más frío.

Sin alarde de nuestro talento, me permitiré mencionar que los que pudieron asistir a esa lectura, asistieron a un hito histórico; quién sabe qué sea de nosotros en diez, veinte, treinta años, pero ese sábado, esa noche, como amigos todos leímos, medimos la cartilla a un oficio y profesión, a un tocar las puertas en la República de las Letras diciendo: estamos listos para el camino que viene.

 

But no crean que somos los únicos, ni que estamos solos…

Hay cientos de creadores coexistiendo en Monterrey ahora, me vienen a la mente poetas como Carlos Blanco, Denise Longoria, como Edgar Castillo, como José Carlos Cortés, me vienen a la mente autores como los de La Paletería, cuyas exploraciones y metas nos ganan por años luz, me viene a la mente el gran autor contracultural Israel Landeros, los de la Fea Internacional, que son otra tradición paralela que en Cuauhtémoc se ha vinculado con nosotros. Y no se diga de los Marquesitos que desde la Udem están cultivando- gracias a Julio Mejía III- toda una escuela poética (de ésta ya escribiré luego). El apoyo del poeta Guillermo Jaramillo, periodista que ha sido el primero en mostrar un interés de prensa por nuestro movimiento.

Luego, tanto lo semi e institucional como lo independiente; hablemos por ejemplo de Escritores en su tinta / Pájaros en el Alambre, hablemos de los ciclos de Lectura de CONARTE, mencionemos  a Margarito Cuéllar, a Felipe Montes; a Antonio Ramos Revillas y Orfa Alarcón, mencionemos a Laura Fernández y al grupo An.Alfa.Beta, Carlos Lejaim Gómez, Alejandro Vázquez Ortiz y Frank Blanco. Mencionemos a Alejandro Baca. Mencionemos a Bernardo Vázquez y a Oziel González que con Kátharsis XXI han sido un parteaguas. El apoyo de Rafael Cárdenas A. de Editorial Poetazos.  El apoyo de poetas como Armando Alanís Pulido, a Arcadio Leos, a Minerva Margarita y a José Javier Villarreal, a José Eugenio Sánchez, a Xavi Bortoni, Rodrigo Guajardo, a Carlos Calles, a Patricia Laurent, el etc. sigue.

 

Radiografía: revalorando a esta generación:

Autor: -¿Quiénes han sido los maestros clave, tanto tutores como autores, de tu formación literaria? ¿Cuál fue el último libro que leíste? ¿Qué proyecto tienes previsto para el 2016?
IMG_20151128_202441 Bruno Javier Minerva Margarita Villarreal, Alicia Reyes y Luis Aguilar.  “La ebriedad de Dios” de Luis Armenta Malpica Y “La peor señora del mundo” de Francisco Hinojosa  Un proyecto estudios sobre la poética de Pink Floyd y mi tesis de la poesía como refuerzo de las inteligencias múltiples en el aprendizaje autodidacta.
IMG_20151128_204748 Cuauhtémoc Zamudio III Juan Rulfo, Miguel Cervantes Saavedra Martin Scorsese. “Vigilar y castigar” de Michel Foucault. Crear el cortometraje “Fusca”.
IMG_20151128_200606 Jesús de la Garza Minerva Margarita Villarreal y Carmen Avendaño (más la segunda que la primera); Y lecturas formativas son Abigael Bohórquez, los surrealistas franceses, principalmente Breton, y William S. Burroughs. “Diccionario jázaro” de Milorad Paviç. Publicar mi primer poemario.
IMG_20151128_203551 Juan Manuel Zermeño Alberto Caeiro, José Eugenio Sánchez, Nérvinson Machado. “Sobrevida” de Ida Vitale. Iniciar un proyecto de fomento al libro y la lectura en la UANL.
IMG_20151128_205617 Julio Mejía III Soledad Mora y Leticia Figueroa ; Francisco de Quevedo, Sor Juana Inés de la Cruz, José Eugenio Sánchez y Luis Felipe Fabre. En universidad, Julieta Leo, Víctor Santana, y supongo que Arcadio y Margarito (aunque el último no jugó ningún papel en mi formación como lector o escritor) “Todos los días atrás” de Antonio Ramos Revillas Terminar un primer libro/antología personal que se titulará, tentativamente, “Tornamesa”. Y ojalá la publicación. Con la UANL estaría de pelos.
IMG_20151128_204126 Merari Lugo Ocaña Wislawa Szymborska, Inger Christensen, Fernando Pessoa, Sharon Olds y en lo reciente Antonio Gamoneda y Abigael Bohórquez. En cuanto a lo real, una tía abuela bibliotecaria que murió en el anonimato me enseñó más de la mitad de lo que sé y me leía la poesía de Borges, de Paz, Sor Juana y Enriqueta de Parodi (poeta sonorense). El año pasado Chuy y Javi me ayudaron a aterrizar muchas cosas. Sobre el poder y la ideología de Chomsky. Cerrar ciclo de poemario (y dependiendo el resultado ver qué hago con él) de aquí a febrero. Terminar medicina en junio y encaminarme a psiquiatría. Probablemente comience filosofía a distancia en agosto (está por verse).
Míkel F. Deltoya Yo no sería yo sin lecturas y consejos de Francisco Ortega Palomares, Nérvinson Machado, Miguel Ángel Chávez, López Landó, Jorge Humberto Chávez, Mario Lugo, Jaime Villarreal y Víctor Barrera Enderle; sin haber descubierto a César Vallejo o a José Lezama Lima.

Y sin las múltiples lecturas a narradores como Jesús Gardea, Luis Humberto Crosthwaite, Daniel Sada, Élmer Mendoza, Luis Felipe Lomelí, César Silva Márquez.

 

“La balada de los arcos dorados” de César Silva Márquez y estoy a punto de empezar “El libro de los despojos” de Benjamín Alire Sáenz. Muy pronto publicaré en Querétaro un libro de cuentos titulado “Trivium fronterizo”

También tengo un proyecto de cortometraje y dos libros de poemas en proceso. Espero que en 2016, además, se publique mi primer poemario.

IMG_20151128_210637 Olga Carrizales Dr. Juan Antonio Doncel de la Colina, Dr. Manuel Yarto, Julio Mejía III; Jorge Cantú de la Garza. “El complot mongol” de Rafael Bernal Terminar el poemario de “The Barbie poems”.
IMG_20151128_195814 Pedro Martínez Ernesto Cardenal, Jaime Sabines, Mario Benedetti, Federico Garcia Lorca, Drummond de Andrade y, Roque Daltón. “La silla del águila” de Carlos Fuentes. Ingresar a Letras.
IMG_20151128_200122 Priscila Palomares Felipe Montes y Julio Mejía III; Antonin Artaud, César Vallejo, Xavier Villaurrutia y Guillermo Fadanelli. “La naranja mecánica” de A. Burgess, y “Los últimos hijos” de Antonio Ramos Revillas. Una novela, “Champú”

Newcomer:

IMG_20151128_202103 Jorge Guzmán Mi poesía se fue confeccionando a través de la lectura de novela y ensayo. No hay autores clave, mas bien es una indagación profunda en la poética según su auge a temporalidad. El último libro que leí fue El héroe discreto de Vargas Llosa. no pienso mover tanto la pluma; a través de la obligación y prioridad -aunque también el desequilibrio físico, mental- pienso que puede surgir algo gustoso próximamente.

 

Ni´ wiré – Míkel F. Deltoya

Imagen -

Imagen -“Personaje viendo porno un mediodía” Geroca

Ni´wiré*

Ponerle contra a tu texto
para que parezca bueno
ponerle el pre a tu texto,
quitarle el sin al siniestro,
ponerte en cuatro
para que el buitre de la desolación
y la color-de-rosa
vida empresarial-fractal
te desgarren en un martillazo
el estómago
y trituren
las pocas ansias que te comiste.

Caballito de mar
ahogado en alcohol
-melancólico-
por abortar a tu estirpe
Jaimes Freyre & H. L Farabeuf
cercenando tu pede,
depositándolo en etanol
desfigurándolo hasta dejar
one verse libre.

Amper-sand

¿Cuando amanezca
te habrás esnifado
la partícula de Dios?

Alguien puso un espejo
sobre tu lecho
(y videocámaras ocultas):
Onán ansía que tu índice y medio
se embarren de tu proceso creativo.
Livestream, Gold membership…
Deja que tus poetextos desvirgados por el rechazo
sean extraditados a la bandeja de entrada…

Otórgale al editor su derecho de (papel) pernada
Pernada ¿oíste?
Per nada.

————–

* Publicado originalmente en Kátharsis XXI, no.4, año 3, 2015

Notas aleatorias para mi hijo – Keorapetse Kgositsile

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Notas aleatorias para mi hijo – Keorapetse Kgositsile

(Trad. Míkel F. Deltoya)

Cuidado, hijo mío, las palabras
que poseen el estruendo
del deseo ciego también cargan
de la ilusión el fango
salpicando como pus en la espalda vejada del esclavo
por ejemplo, hablarán del poder negro cuyos ojos
no amenacen el blanqueado veloz de su propio intento
¿qué días heredarás?
¿qué sombras poblarán tus silencios?

Yo he aspirado a la expresión, todos estos años,
la elegancia superó la palabra más elocuente. Pero aquí ahora
nuestra lengua se deseca entre larvas mientras continúa nuestra fangosa
muerte y mueca. Excepto hoy está de moda gritar
de orgullo y belleza así como pensar que se desconociera que
´ni esclavos ni gente muerta poseen belleza´

Confusión
dentro y en torno a mí
confusión. Este dolor no
era del pasado. Este dolor no
era porque habíamos fallado
al entender:
esta tierra me pertenece
fueron confusion y miedos
anticipados. Estuvimos como matorrales
resecos en este trozo de tierra
el suelo remendado y agrietado
y a través de la fisura mi llanto:

Y qué formas
en alianza y ascenso
debe la gente el ojo del recién nacido
determinado deseo conocer
ninguna lágrima delicada siquiera rueda sobre
la elegancia del fuego. Yo
he caído con todos los nombres Yo soy
sino el ojo recién nacido, viejo como
el nacimiento, debo tocar el día
que, hablando mi lengua,
pronuncie, ¿nos movemos hoy?, ¿nos movemos?

Keorapetse Kgositsile (Johannesburgo – 1938)

Es un poeta y activista sudafricano. Vivió en Estados Unidos durante 1962 a 1975 en el exilio, tiempo durante el cuál se dedicó al estudio de la cultura americano-africana, haciendo valiosos trabajos sobre la literatura y la música. Este poema es una traducción del libro  “If I Could Sing” (Kwela Publishers, South Africa 2002).

Eyaculación post-norte – Míkel F. Deltoya

Click aquí para redirigirte a la página de su autor.

Gato encandilado – Geroca

Eyaculación post-norte

Piel leprosa, descarapelándose
para que no transiten los plantas-de-pie-caucho…
para que les broten ampollas
que les impidan deslizarse sobre
las arterias pálidas de tu abdomen.
(En esa película low budget
                        she is fully naked
                        but he is still wearing socks)

Grafito de sueños
-dentro del mismo tambo
donde se dora al marrano-
apilándose sobre el agujero
oscuro de tu pantorrilla,
over there, en la joroba de una máquina.

Norte panespermia;
muchachas bonitas
con shorts pegaditos
temblando de miedo
sacan su lengua y se toman la píldora de lluvia ácida
recién desempacada de las nubes.
Sacan su lengua y untan su saliva
sobre sus pieles trazadas con henna.
Ojos cerrados.
Esmog tiniebla.
Broca atorada,
bala sin resanar.
Rocas mohosas…

Freaky fracking, dermatólogo de la Government & Nar Co.
tronando los puntos negros de la espalda árida
para exprimir el pu$
(y eso que no se lavó las manos).
Saddlemasoquismo, fantaseando con taladrar
la espalda baja de la Sierra Madre
y exprimir los caldos nutricios
at the same time
                        en que abre una nueva ruta comercial.
Nefasta política de querer desvirgar.
Oasis de La Heroica …
cuánto quisieran eliminarte del mapa,
cuánto quisieran – pero no pueden –
sepultarte en las arenas.
Somos una factura que ansiarían borrar…
Erase
Erase one vez
Érase one vez,
el Norte.

Ex machina – Míkel F. Deltoya

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 Ex machina

Deja que el resorte-cúspide
más alto del
colchón sin sábanas vibre
como si de él dependiera
el movimiento tectónico de la desolación,
muéstrame tu falda niquelada
y cómo ésta se derrite
tan browniana sobre
tus sóleos pilares.

Las aves desplumadas
de la poesía amorosa
rapiñan el cascajo
que dejó tu vientre agrietado
y raspan con sus garras
el sarro de tus dientes
como si fuese el interior de un coco
y lo untan sobre sus desnudos
cuerpos.

Háblame del dolor que sufrieron
tus rodillas
sobre ese acre desierto,
cuéntame sobre los ácaros que
emergieron al tercer día,
para raspar tu nariz desde adentro.

Obliga a crujir al viejo encino,
a berrear al cuero de cabecera,
a hacer sollozar a la madera
que terminó sosteniendo
tu cuerpo semimuerto.
Hoy que te veo tan tendida
retiro de tu llaga
ese caldo para marcar mi puerta
y exonerarnos
de la deportación,
del tigre,
del convertirnos en pelícanos
para seguir siendo mantises.

Dime,
háblame del
soplo de vida que penetró por el túnel de cristal
derrumbando mil teorías
sobre la perpetuidad de tu nombre,
háblame de la falsedad y la flaqueza,
cuéntame qué sentiste al viajar acompañada
y regresar del Hades de la Vera Cruz, sin ropa.

Déjame repujar las líneas de nazca
que la textura de nuestro suelo
calcó sobre tu espalda.
Sermonéame con tus meditabundos
proverbios turcos,
barniza de saliva mi consuelo maniatado.

Abáteme como si fueses un elefante blanco
tras aspirar una colina de cocaína.
Acuérdate de las esdrújulas sobre tu capa de sirena
y de mis súplicas bajo esas dos estalactitas
que me gotean fantasmas de calostro,
sobre el susurro inerme de los once días
pinta tus uñas con mi vergüenza,
con la penumbra de mi cuerpo desnudo,
con la sonrisa sobre la que me sacrificas
sobre el escombro de un aprendiz tuyo
al que pulverizaste
con la misericordia, querida diosa sobre una grúa,
de quien, infeliz emprende el viaje
para hallarse entre su falsa felicidad.
Permíteme desollar tu lecho,
desbarata mis imperativos en tu antepenúltima sílaba.

Canto al norte – Míkel F. Deltoya

Músicos Fara Fara - Geroca

Músicos Fara Fara – Geroca

Canto al norte[1]

A Leslie Lima

“Y en mi pecho floreció una cumbia de la nostalgia como una lágrima que se escapa”

Lisandro Meza

descender sabrá dios desde donde y llegar al valle,
fortaleza de montañas,
metrópoli sitiada por trozos gigantes de vidrio ahumado
y con saudade caer al vacío de las ruinas de una civilización llamada

antigua central de autobuses

con la impresión de haber ingresado a un laberinto al que llamamos ciudad
cuando mi fantasma del pasado aún alcanza a devorarse una torta de bistec con

salsalmonella picante

y soda en botella de diamante vidrioso ahí
a contra esquina de las piernas de una belleza regiomontana
sin proponérmelo
sin darme cuenta
mis pies ya cruzaron por el paso peatonal imaginario
de dos puentes blancos que no son los de königsberg
pero que sí que fueron morada de dos indigentes potosinos
y ahora son estatuas derrumbadas
por la nueva administración progresista

me dirijo del sur al norte
más pa´l norte
diestra tres alegres amas de casa tronándome sus labios rojo-desesperación
siniestra dos patrullas pasándose el alto bajo el penacho de cuauhtémoc
y camino y la ciudad me pasea por su arco del triunfo centenario,
me roza en su entrepierna
mientras los felinos de acero se frotan entre ellos sobre sus talones buscando

estímulos sexuales

mi mortandad por sed se reduce
de forma considerable pues he conseguido descender al umbral de una cantina
mientras el dantesco celador me susurra que abandone toda esperanza
mis pies echan raíz y mi mano le entrega el último billete a un cantinero obeso que

me ofrece más néctar

no tenía porque pasar una noche así,
debí pasarla en un motel,
debí pasarla sobre cartón bajo un puente,
debí pasarla en casa de cualquier colega escuchando música barata
en un reproductor conectado a la hechiza a una bocina pirata,
debí pasarla leyendo un aviso clasificado en las vitrinas
o fingiendo que espero una salida cuando vengo de entrada
cuando me vengo del exilio que me autoimpuse,
debí mi vida entera y jamás facturé un sólo carajo,
y me vengo dentro de la idea de creer que el norte es un trozo de tierra viviente al
cual me encierro y del cual no salgo nunca
una meca magnética que me hace siempre señalarla con el índice

suena la guacharaca el llamador y el acordeón pero no hay negra ni velas ni
botella de ron
suena y emociona nuestro acordeón hasta que amanece
y consigo vaciarme en un urinal con trozos de hielo que se derriten por el beso de
la madrugada y no por mi sudor-manguera
pinturas rupestres abarrotan los amurallados dorsos de los templos y aunque allá

en la esquina

sobre un negocio de hormigas, esté un vigilante filmando
no hay dientes de sable capaces de impedir que los neandertales conmemoren

sus faenas de guerreros

sus vulvas chichimecas
sus estampas de esqueletos
y el majestuoso invento de la rueda y el pulpo
su acción post-ética
cuando menos lo pienso ya crucé a la santa muerte
y me quedé rezándole a la imagen de un cabrito crucificado para redimirnos de
nuestro pecado de gastar
lo poco que nos queda para subirnos a una ruta 50
lata de jamón endiablado que comparto
con obreros que limpian con un trapo viejo

setenta veces siete sus adoloridos brazos llenos de aceite,
brazos sin derecho al júbilo ni al edén prometido de disfrutar un clásico y veinticuatro
huevitos de toro
criadilla líquida

si no te encuentro en revu te busco en sierra ventana, escucho,
si no estás en la indepe te busco en el realito
pero me pierdo en este monterrey laberíntico
y termino besándole los pies a zeus y mirándole los enormes senos a las pléyades
pensando seriamente en hacerme un mullet como el padre mier y así ser la
estrella del cabaret
el houdini que se queda con la paga y los aplausos
el que escribe su novela y el que grita uepajé

extraordinario grito del furor que genera el césped de concreto
casi tan extraordinario como los niños arrojándose a la fuente principal mojados
mirando frenéticos el nacimiento de un arcoíris;
cerámica cocida articulando las despedazadas plantas del pie cristero-cholombian

descalzo,

pípila marginal cargando un costal de cemento sobre un edificio en construcción

grito de la desolación,
de los caminos que nos dejaron los sedentarios árabes
y a partir de los cuáles cuatro mil cuatrocientos guadalupanos construyeron su ruta

soledad de búsqueda que se pierde en el amortiguador,
en el bricolaje, que elabora su propia herramienta
a partir de una quijada de vaca
cortes finos que según nosotros son los mejores de la zona
y que para el resto del país
no son sino trozos de caucho
no comestible

échale harto cloro y blanqueador
y coloca a tres guardias para que veas cómo se transforma
la más inmunda de las cloacas
en una sucursal de venecia bajo los ojos de la sierra
y recórrela y re-córrete
hasta que veas uno de los pocos pulmones vigentes
y dentro de ellos enormes hormigueros de acero con tirolesas y queso fundido
y hormiguitas en tándem mezclándose con trajeados
y niñas bien que miran desde lo alto de sus pedestales al vulgo
y se quitan una de dos piezas de su traje de baño
evidenciando desde sus cielos lo que nunca podremos tener
lo que jamás sostendremos nosotros
lo que imprime el televisor y distorsiona la realidad
sirenas preciosas hipnotizándote con sus coloridas minifaldas y su baile árabe

fascinación constante
locura transitoria
ojo de londres región cuatro con olor a kebab

mientras las promociones de miel de cebada mantengan hidratados
los secos
todo estará bien

sé que no he vivido muchos paraísos
ni he tenido grandilocuentes momentos de plenitud
pero comprendo que cruzar por félix uresti gómez
y mirar a un batallón de sin-nombre
soplar burbujas le da un decoro,
un soplo a este gigante de asfaltolos conductores se quedan en el semáforo viendo cómo
las pompas de jabón desaparecen una por una
y me olvido por un momento que arriba quetzalcóatl bulímico hecho de acero
rechina por engullir
y vomitar todo el día
y hasta el domingo que es gratuito

acabo con las uñas de los pies oscuras por caminar por la ruta de aquel genovés
intentando encontrar un nuevo camino hacia el oriente sin recurrir a la línea 1 de
metro

caigo muerto bajo los pies de una estatua aún no erigida al old man paulino
y me pongo a escuchar como un nieto no reconocido sus historias, sus peleas
y con quienes pasó decenas de relaciones casuales
ay de mí
condenarse a eructar por la eternidad
errante, una canción al norte, a falta de instrumentos, manotear mi barriga cansina
y arrastrar la suela de mis zapatos
sacudiéndome en constancia curricular las moscas que me gritan
“eres un fracaso”
deteniéndome en cualquier esquina esperando que un automóvil del año
me recoja y me lleve a una casa protegida un techo sin goteras un sueño regiomontano

mirando cabizbajo a los taxistas que pasan y se me quedan viendo
y piensan que estoy en las nubes,
“eres un fracaso”
luego suenan su claxon como queriéndome decir:  ¿necesitas un taxi?
y decirles que no, que no hay nada para pagarles más que una canción del
noreste, canción deshidratante de mil  y un pasos
pensaríamos mejor que ese lapso en donde los operadores de las casi cuarenta
rutas periféricas de camiones se detienen ante una vía de tren
y miran a los lados
sería suficiente,
en sumatoria semanal,
para encapsular la idea de lo eterno y cantar cantar cantar

spin-off de propp: el héroe no volverá jamás a casa, a lo mucho irá a traer
naranjas y gloria eterna
la heroína cruzará la frontera y será olida por los conquistadores

pero si me dirijo más al norte en el norte con el afán de escuchar a una pandilla de mariachis
un taxista que aceptó mi canto aguardentoso como moneda de cambio me dirá
que todos los que traen el atuendo y sus instrumentos de fuera son fantasmas que
tocaron hace muchos años

y que ahora deambulan con su falsete engañando a los borrachos

plot twist: le digo al taxista que soy un fantasma también

él me grita me vocifera me maldice y me baja de su unidad y empiezo
donde comencé pero ya no están ni los mariachis ni sus fantasmas

“eres un fracaso”

y canto lloro canto
mirando el atardecer mientras arrojo una piedrita a ese caudal que alguna vez fue
un río y que ahora sufre arterioesclerosis,
estoy sobre el puente, puente amarillo

karol y rigo sobre mis hombros como la caricaturizada
imagen del diablo y el demonio
ambos son amor

empiezo a silbar, no a cantar, no a tararear, a silbar esa canción del norte
de mi laberinto
donde hace algunos ayeres un huracán se llevó al mercado
y consigo
discos pirata, acordeones, remeras, cintos
y además
desplazó a todos los habitantes de macondo incluido el último miembro de la
familia garza buendía

ay del norte, canto al norte
hematoma canicular, luz de sol sobre una lupa:
aún no te abandono, apenas voy llegando
y ya te extraño montones.

—— [1] Mención honorífica en el “Premio de Literatura Joven Universitaria UANL 2014”